En EE.UU. familias, predominantemente latinas, están a punto de perder sus viviendas móviles y quedar en la calle. El propietario de los terrenos que alquilan para sus viviendas móviles, vendió los predios al gobierno de la ciudad.

El problema es que no existen otros terrenos dónde, los residentes puedan trasladar sus tráileres.

Hace tres años, Juan compró esta vivienda móvil para su familia, en la ciudad de Manassas, Virginia. Fue el resultado de varios años de ahorro, pero está a punto de perderla. Así como Juan, cincuenta y seis familias vecinas deben desalojar estos predios.

El problema comenzó hace varios años, los terrenos que esta gente alquila para ubicar sus viviendas móviles, presentaba problemas de drenaje, cuando las autoridades conminaron al propietario a cumplir su obligación, este decidió vender los terrenos al propio gobierno de ciudad.

Los vecinos dicen estar molestos por varias razones. El traslado de las viviendas móviles lo realizan compañías especializadas y el costo supera los diez mil dólares. Y lo que es peor, no existen predios donde trasladarse.

La dificultad de acceder a viviendas a bajo costo, obliga a las familias de bajos recursos a optar por las viviendas móviles. Ante el sombrío panorama, piden que la ciudad les pague por las unidades o por el costo de reubicación.

Autoridades de la ciudad, afirman que las regulaciones vigentes, no les permiten hacer concesiones, por tratarse de un contrato privado entre propietarios e inquilinos; consecuentemente, las cincuenta y seis familias quedarían abandonadas a su suerte. Las familias tienen hasta el mes de febrero para encontrar una solución o abandonar su propiedad.

Alfredo Miranda, Manassas,Virginia

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