Mientras el oficialismo homenajeaba la memoria de Salvador Allende, cientos de manifestantes se enfrentaban el pasado domingo reclamando justicia contra los represores, torturadores y asesinos de la dictadura de Pinochet.

Las órdenes del ministro de Interior eran claras, por lo que los uniformados cargaron violentamente contra las personas que protestaban en el 43º aniversario del golpe militar y el asesinato del primer presidente socialista de Chile.

Los agentes de seguridad usaron cañones de agua para dispersar a los activistas que se reunieron cerca del palacio presidencial.

En otras regiones del país los manifestantes montaron barricadas y protagonizaron incidentes menores, informó la Policía.