El Parlamento británico ha publicado una comisión de investigación en la que señalan a David Cameron como máximo responsable de la actual situación en Libia.

Al parecer, tras la caída de Muamar Gadafi, exdictador libio, el exprimer ministro del Reino Unido no asumió la responsabilidad de reconstruir un país y una sociedad encaminada a una guerra de facciones.

La intervención de expremier David Cameron en Libia se realizó sin un análisis de inteligencia apropiado, derivó en un cambio de régimen sin previo aviso, y omitió la responsabilidad moral de ayudar a reconstruir el país tras la caída de Muamar Gadafi.

Esta es la principal conclusión de un informe elaborado por el propio Parlamento británico, que añade, que este fracaso ha conducido al país al borde de una guerra civil, con un gobierno sin aceptación.

Tras la caída de Gadafi en octubre de 2011, el entonces primer ministro David Cameron y su homólogo francés Nicolas Sarkozy, celebran la ocasión afirmando que Libia ahora pertenece a su pueblo.

Cinco años más tarde, las consecuencias de ignorar sus reportes de inteligencia son visibles.

Distintas facciones tratan por hacerse con el control del país, miles de migrantes aprovechan la situación para embarcarse en el mediterráneo hacia Europa y fuerzas del grupo terroristas EIIL (Daesh, en árabe) atentan y reclutan en el país.

David Cameron, quien dimitió el pasado lunes de su cargo como miembro del Parlamento británico, no acudió a comparecer ante esta comisión, pero uno de sus pocos comentarios al respecto fue que la culpa la tiene el pueblo libio por no aprovechar la ocasión de imponer la democracia.

Varias asociaciones piden que Cameron, al igual que Tony Blair, expremier británico, afronte las consecuencias legales por sus actos.

Ian Díez, Londres.