El presidente filipino, Rodrigo Duterte, no se corta un pelo a la hora de defender sus discutibles métodos contra el narcotráfico en aquel archipiélago.

No contento con haber tachado de “hijo de puta” al todavía presidente de EE.UU., Barack Obama, hace unas horas contestó con un “¡Que os jodan¡”,  tras leer un comunicado de la Unión Unión Europea (UE) en el que se criticaba duramente al mandatario por sus medias antidroga.

La popular frase en idioma castellano la pronunció Duterte durante una reunión con los empresarios locales en la ciudad de Davao, al sur de Filipinas.

Indicó que los países europeos intentan así expiar su culpa por los pecados cometidos en Oriente Próximo.

El 15 de septiembre el Parlamento de la UE promulgó la resolución con un llamamiento de “realizar la lucha contra el narcotráfico ilegal de acuerdo completo con los compromisos estatales e internacionales“.

Duterte fue elegido como presidente en las últimas elecciones que se celebraron en mayo pasado.

Según datos de la policía, desde su gestión en el país han sido asesinadas más de mil personas vinculadas con el narcotráfico, así como por la investigación de crímenes en ese ámbito.

Al respecto, Duterte tampoco se detiene en eufemismos a la hora de manifestar su odio hacia quienes explotan ese negocio, diciendo:

Estos hijos de puta están destruyendo a nuestros hijos. Si conoces a algún adicto, ve a por él y mátalo tú mismo porque conseguir que sus padres lo hagan será muy doloroso“.

Además, declaró que nadie de sus hijos está relacionado con drogas, pero “les mataría si fueran drogadictos”.

Sin embargo, su popularidad en la extremo Oriente ha llegado a América Latina, donde el narcotráfico provoca miles de muertes cada año.

Varias organizaciones sociales vinculadas a la lucha contra la droga alaban las medidas radicales emprendidas por Duterte.