Cuando las fuerzas del Estado Islámico (ISIS, o Daesh) se encuentran en una retirada cada vez más urgente de Siria e Irak, el rol que juega Israel desde que se inició la denominada “Primavera Árabe”, hace cinco años, queda cada vez más en evidencia.

MUCHOS PERIODISTAS QUE NO TRABAJAMOS POR DINERO NOS PREGUNTAMOS POR QUÉ EN LOS MEDIOS  OCCIDENTALES NO SE FORMULAN UNA CUESTIÓN MUY SENCILLA: ¿POR QUÉ EL ISIS NO ATACA A ISRAEL?

MUCHOS PERIODISTAS QUE NO TRABAJAMOS POR DINERO NOS PREGUNTAMOS POR QUÉ EN LOS MEDIOS OCCIDENTALES NO SE FORMULAN UNA CUESTIÓN MUY SENCILLA: ¿POR QUÉ EL ISIS NO ATACA A ISRAEL?

Desde el comienzo de los planes desestabilizadores para golpear a la República Árabe Siria y lograr el derrocamiento del presidente Bashar Al Assad, el gobierno de Tel Aviv mantuvo, en apariencia, un segundo plano, mientras Estados Unidos y Rusia todavía hoy se disputan el territorio comprendido entre Irak y Siria.

Al mismo tiempo, en estos últimos años los hechos de injerencia protagonizados por Turquía y Arabia Saudí en suelo sirio, respaldando al Daesh y a otros grupos irregulares, continuaron, llegando al punto de que el gobierno de Recep Tayyip Erdogan sostiene una invasión por tierra y aire sobre el norte de Siria, región habitada y defendida por el pueblo kurdo y de otras nacionalidades.

Desde unas sombras cada vez más visibles, Israel, comandado por Benjamín Netanyahu, no escatima esfuerzos para fomentar la caída del gobierno sirio, una de las últimas administraciones dentro del mundo árabe que mantiene su respaldo a la causa palestina.

En el plano militar, Tel Aviv comenzó este mes sin medias tintas con respecto a Siria. El sábado 10 de septiembre, el gobierno de Damasco denunció bombardeos de la aviación israelí contra posiciones del Ejército sirio en los Altos del Golán, territorio sirio anexado por Israel.

La agencia de noticias Sana aseguró que estos ataques permiten “facilitar el movimiento de los terroristas y sus armas y material”.

Desde el Ejecutivo sirio vienen denunciando que la administración de Netanyahu respalda sin dobleces al Frente Fath Al Sham (antiguo Frente Al Nusra) y a sus aliados en la región de Quneitra, situada en el suroeste del país.

Para Tel Aviv, esta zona es de suma importancia y una de sus mayores preocupaciones es la resistencia encabezada por el partido político-militar libanés Hezbolá que, junto al Ejército sirio, han dado golpes mortales a las agrupaciones irregulares.

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Origen: Israel y su guerra abierta contra Siria – Barómetro Internacional