El gobierno de Cuba reiteró que el fin de las transmisiones radiales y televisivas ilegales contra la isla es uno de los puntos que deben ser resueltos para avanzar en el proceso de normalización de las relaciones con Estados Unidos.

Un ejemplo de ello es Radio y Televisión Martí, un canal financiado con fondos públicos estadounidenses cuyo contenido informativo, según especialistas, es desestabilizador y ofende la soberanía nacional de Cuba