El primer debate entre los dos principales candidatos a la Presidencia de EE.UU., Hillary Clinton y Donald Trump, se celebró con áspero cruce de críticas.

Se trataba del primero de una serie de tres debates, que se realizó el lunes por la noche y duró 90 minutos sin interrupciones, destinado a abordar las cuestiones económicas, de seguridad interna y de política exterior.

Sin embargo, los mencionados temas no eran los únicos sobre los que hablaron; ambos rivales aprovecharon las ocasiones constantemente para lanzarse ataques personales.

Como por ejemplo, Trump subrayó que desde hace tres décadas Clinton se encuentra en el ambiente político sin haber nunca aportado una solución a los problemas del país, al mismo tiempo que manifestó que como secretaria de Estado fue responsable de generar un “caos completo” en Medio Oriente.

Un hombre que puede ser provocado con un mensaje de Twitter, no puede tener los dedos cerca de los códigos nucleares”, alertó la candidata a la Presidencia de EE.UU., Hillary Clinton.

Por su parte, Clinton aseveró que Trump se había lanzado a la política usando la “mentira racista” de cuestionar la nacionalidad del presidente Barack Obama, y que el millonario empresario parecía tener algo que “esconder” al negarse a divulgar sus declaraciones de impuestos.

En respuesta, el magnate neoyorquino aseguró que publicaría sus declaraciones de impuestos, una vez su rival demócrata divulgue los 33.000 correos electrónicos que ella eliminó del servidor privado de correo, que utilizó cuando era secretaria de Estado del país (2009-2013).

El primer tema de la noche versó sobre la situación económica de Estados Unidos, con el que el candidato republicano Trump aprovechó para atacar a Clinton, señalando que ella pretende aumentar los impuestos mientras él propone bajarlos: “Voy a recortar los impuestos y usted los quiere aumentar”.

Clinton, asimismo, recordó que hace apenas ocho años el país enfrentaba “su peor crisis financiera” provocada por políticas fiscales que redujeron drásticamente los impuestos a los más ricos —Trump uno de ellos— y fracasaron en invertir en la clase media, al agregar que “debemos hacer la economía más justa y esto empieza por elevar el salario mínimo”.

Por su parte, Trump retomó sus críticas a los tratados de libre comercio y advirtió que “nuestros empleos se están yendo del país”.

Alertó que Estados Unidos no está haciendo nada para evitar que se pierdan puestos de trabajo y sean llevados a otros países, entre los que mencionó a México y China.

La segunda parte del debate estuvo dedicada a la situación de los afroamericanos y el sentimiento que tiene esta comunidad hacia la Policía de EE.UU. y su actuación en contra de los negros; parecía que ambos candidatos tenían más o menos la misma postura sobre este tema: “mejores relaciones entre la gente y la policía”.

En cuanto a la política exterior y de seguridad, Trump mencionó al grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) y culpó a ella y a Obama de ser responsables del surgimiento de esta banda por haber abandonado Irak: “Daesh nació cuando Obama y Clinton se fueron de Irak”.