La entrada del yuan este sábado en el club cerrado de las monedas de referencia del FMI supone una “etapa histórica” para la internacionalización de la divisa, declaró el banco central chino y prometió, a cambio, una “profundización” de las reformas financieras y de la apertura del país.

INCLUSO AUNQUE EL CRECIMIENTO DE LAS EXPORTACIONES DE CHINA BAJÓ EN 2015, LA CUOTA DE LAS EXPORTACIONES DEL PAÍS EN EL TOTAL GLOBAL TODAVÍA AUMENTÓ

UNA NOTICIA QUE TENDRÁ SUS REPERCUSIONES EN TODAS LAS BOLSAS DEL MUNDO

A partir del sábado, la divisa china es oficialmente parte integrante de la unidad de cuenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), los Derechos Especiales de Giro (DEG), cesta en la que ya figuran el dólar, el euro, la libra esterlina británica y el yen japonés.

Casualmente, sucede el mismo día que el Partido Comunista conmemora la fundación de la República Popular de China, en 1949.

Es “una etapa histórica” para el renminbi (nombre oficial del yuan), que “confirma los logros de China en el desarrollo económico, así como los frutos de las reformas y de la apertura de su sector financiero”, comentó el banco central del gigante asiático (PBOC) en un comunicado.

Es un cambio fundamental para el Fondo Monetario, porque es la primera vez desde la adopción del euro que una divisa es añadida a la cesta“, recordó la directora gerente del organismo internacional, Christine Lagarde. La decisión coloca a la economía china en el club de los países con monedas de reserva.

China, cuya economía creció en las últimas décadas hasta convertirse en la segunda mayor del mundo, ha buscado por largo tiempo convertir al yuan en una moneda de reserva mundial.

Basándose en una recomendación de analistas dentro del FMI, la junta ejecutiva de la entidad había ya decidido, en noviembre de 2015, que el yuan cumplía con todos los criterios para ser incluido en la cesta.