Un grupo de científicos busca 30.000 voluntarios de todo el mundo para participar en un experimento único de física cuántica.

UNA INICIATIVA ORIGINAL  QUE A LOS ESCÉPTICOS COMO YO LES PARECE TAN ATRACTIVA COMO INÚTIL, IDEAL PARA DESVIAR LA ATENCIÓN DE LOS PROBLEMAS DEL MUNDO

UNA INICIATIVA ORIGINAL QUE A LOS ESCÉPTICOS COMO YO LES PARECE TAN ATRACTIVA COMO INÚTIL, IDEAL PARA DESVIAR LA ATENCIÓN DE LOS PROBLEMAS DEL MUNDO A MILLONES DE PERSONAS AFICIONADAS A LA CIENCIA-FICCIÓN

El Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO), situado en Castelldefels (Barcelona), está buscando a al menos 30.000 personas en todo el mundo para llevar a cabo un experimento inédito de física cuántica, que se celebrará de forma simultánea el próximo 30 de noviembre.

Se trata de “The Big Bell Test” (El Gran Test de Bell, en castellano), una prueba científica en la que la aleatoriedad humana será el eje principal del proyecto, en el que participarán equipos científicos de todo el mundo.

Sorprender a las partículas mientras “hablan entre sí”

Así, el proyecto pretende incorporar lo impredecible o aleatorio del comportamiento humano a la física cuántica, ya que, según los investigadores, hay aspectos de la realidad física que sólo se pueden conocer si se formulan a la naturaleza preguntas aleatorias, impredecibles.

El experimento más famoso que conocemos de este tipo es el “test de Bell”, que trata de sorprender a las partículas cuánticas mientras “hablan entre sí” para ponerse de acuerdo sobre qué contestar a “nuestras preguntas”.

En el test que propone este nuevo proyecto, varios laboratorios de todo el mundo preparan las partículas cuánticas entrelazadas a estudiar: electrones, fotones, átomos y superconductores.

A través de internet, una multitud de participantes, los denominados Bellsters, inundarán con “preguntas” impredecibles a estas partículas.

“La física esconde misterios muy profundos que solo pueden estudiarse mediante preguntas impredecibles de la naturaleza. En términos generales, la idea recae en que si la naturaleza sabe lo que le vamos a preguntar, podría engañarnos con una respuesta preparada”, explica el profesor del ICFO Morgan Mitchell.

Según el profesor, “normalmente, los científicos no son tan paranoicos, pero algunas de las predicciones hechas por la física cuántica son tan extrañas – partículas diminutas que se hablan la una a la otra separadas por enormes distancias, objetos que se comportan de manera diferente cuando no los estamos mirando – que lleva a pensar que la paranoia es completamente apropiada, incluso necesaria”.

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“En este contexto, los seres humanos toman decisiones independientes, las cuales son muy valiosas, y comprenden una forma única de hacer preguntas impredecibles, sin importar qué secretos la naturaleza nos podría estar escondiendo”, añade.

La gran cita del 30 de noviembre

El 30 de noviembre habrá nueve experimentos simultáneos en instituciones científicas de Alemania, Australia, Austria, Chile, China, España, Italia y Suiza.

Los experimentos pondrán a prueba, entre otras cosas, las propiedades de las partículas entrelazadas.

Durante ese día, los científicos pedirán a los participantes que contribuyan a través de un video juego, creado específicamente para este proyecto, que se puede encontrar en el sitio web The Big Bell Quest.

Todo aquel que se una a la iniciativa se enfrentará al reto de crear una secuencia impredecible o aleatoria de ceros y unos.

Estos bits se enviarán en tiempo real a los experimentos de física cuántica en todo el mundo, donde van a determinar las “preguntas” – las mediciones realizadas – de los objetivos cuánticos, que incluyen átomos, fotones y superconductores.

“Lo más fascinante del Big Bell Test es que las personas y los científicos juegan un papel de igual importancia para el éxito del experimento. Es una oportunidad única para acercar la investigación de frontera en física cuántica a la gente”, afirma Carlos Abellán, estudiante de doctorado en el ICFO e instigador del proyecto, además de ser el diseñador de la plataforma que redirigirá los datos a cada laboratorio.

El objetivo principal de “The Big Bell Test” es demostrar, por primera vez, que las decisiones humanas pueden contribuir a la ciencia fundamental y, al mismo tiempo, llevar a cabo una serie de experimentos nunca antes realizados.

María Jesus Vigo Pastur

https://actualidad.rt.com/actualidad/220547-imprevisibilidad-ciencia-voluntarios-experimento