En Estambul, Turquía se celebra el Congreso Mundial de la Energía, donde el presidente de Rusia, Vladimir Putin, expresó que es preciso congelar o reducir la producción de petróleo, “es el único camino para preservar la sostenibilidad del sector energético golobal”, declaraciones que de inmediato dispararon el precio del petróleo en 53 dólares por barril, el precio más alto de todo el año.