El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y sus principales asesores en política exterior se reunirán este viernes, para considerar sus acciones ulteriores en Siria.

Se espera que durante el encuentro se tengan en cuenta las opciones militares, informa Reuters citando a funcionarios estadounidenses.

El temor a una confrontación con Rusia frena el deseo de bombardear Siria

En particular, en la cita del Consejo Nacional de Seguridad se considerará la posibilidad de que EE.UU. pase a la acción militar directa mediante ataques aéreos contra bases militares sirias, depósitos de municiones o bases de radares y sistemas antiaéreos.

Según una fuente anónima de Reuters, uno de los peligros que albergan estos bombardeos es que las fuerzas rusas y sirias a menudo actúan juntas, lo que aumenta la posibilidad de un enfrentamiento directo con Rusia, un escenario que Obama quiere evitar.

Sin embargo, los funcionarios han remarcado que consideran que es poco probable que Obama ordene efectuar ataques aéreos contra objetos del Gobierno sirio e incluso que Obama tome alguna decisión durante el encuentro.

Armas más sofisticadas para los rebeldes

Otra opción, según los funcionarios estadounidenses, es permitir que los aliados suministren armas más sofisticadas a los rebeldes apoyados por EE.UU.

No obstante, han indicado que, incluso de tomar esta decisión, se descarta la posibilidad de suministrarles misiles tierra-aire que, como teme Washington, podrían ser utilizados contra los aviones occidentales.

Según la opinión de algunos altos funcionarios norteamericanos, EE.UU. debe actuar con más fuerza en Siria o se arriesga a perder la influencia que todavía ejerce sobre sus aliados árabes, kurdos y turcos, y sobre los rebeldes moderados, que cada vez se sienten más traicionados por Washington.