El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, logra aprobar el presupuesto para el 2017, solo con la autorización del Tribunal Supremo de Justicia.

Lo hace sin presentarlo a la Asamblea Nacional, compuesta por la mayoría opositora, como lo dicta la Ley cuando existe una denuncia contra varios diputados de esa oposición que obtuvieron su acta de forma ilícita.