Como parte de su ambicioso programa espacial, con el que busca ponerse a la altura de otras superpotencias como Rusia o Estados Unidos, China ha completado este lunes con éxito el lanzamiento de su sexta misión tripulada al espacio.

Dos astronautas del gigante asiático pasarán un mes en el laboratorio espacial Tiangong-2 realizando diferentes experimentos.

El despegue tuvo lugar este lunes a las 7.30 hora local (23.30 GMT del domingo) desde la base de lanzamientos de Jiuquan, situada en el desierto de Gobi, escenario de otros acontecimientos similares en el pasado.

Según la agencia de noticias Xinhua, la nave Shenzhou-11 fue propulsada sin problemas por el cohete Larga Marcha-2F con destino a la órbita terrestre.

El Shenzhou-11 está en su órbita determinada según el plan original. Por tanto, la puesta en órbita de la misión tripulada ha sido un éxito“, anunció desde la base un oficial militar.