El candidato republicano a la Presidencia, Donald Trump, no aceptará los resultados del próximo 8 de noviembre hasta que el recuento total de los “votos electorales” sean “certificados y confirmados”, afirmó hoy su jefa de campaña, Kellyanne Conway.

PUDIERA SUCEDER QUE TRUMP TUVIERA MÁS VOTOS DIRECTOS QUE CLINTON Y ESTA DISPONER DE MÁS VOTOS ELECTORALES, QUE SON LOS QUE DECIDEN LA PRESIDENCIA

PUDIERA SUCEDER QUE TRUMP TUVIERA MÁS VOTOS DIRECTOS QUE CLINTON Y ESTA DISPONER DE MÁS VOTOS ELECTORALES, QUE SON LOS QUE DECIDEN LA PRESIDENCIA

La señora Conway trató de explicar lo ocurrido anoche en el último debate televisado entre Trump y su rival demócrata, Hillary Clinton, matizando que el magnate no acataría los resultados de las elecciones presidenciales de noviembre, hasta que estos no se verificaran y ratificaran oficialmente.

no_al_fraude_electoralSegún su jefa de campaña, el magnate “respeta los principios de la democracia”.

Simplemente – precisó Conway- el candidato republicano no desea que ocurra lo que pasó en el año 2000, donde en un estado como Florida, por solo 600 papeletas, ganó George W.Bush y no se aceptaron las reclamaciones del rival”.

Además, Conway comentó que Trump está poniendo a los ciudadanos sobre aviso por si se producen irregularidades, si hubiere fraude electoral. “No solo va a querer investigar todo ello, sino todo aquello que afecte a la legalidad del proceso”, añadió la Jefa de Campaña.

Recordemos que las leyes vigentes en EEUU prohíben votar a quienes se hallen cumpliendo condena en prisión, independientemente del tiempo que deban permanecer en la cárcel.

El número de adultos estadounidenses encarcelados, por tanto impedidos de ejercer el derecho al voto, se estima en casi 6 millones de personas.

Solo hay dos estados que permiten a los reclusos ejercer esa prerrogativa: Maine y Vermont, pero en 32 de esos territorios autónomos, se veta tal posibilidad al ciudadano/a si en su curriculum figurase un solo antecedente penal.

Hay organizaciones privadas que aportan listados de reclusos a quienes se impide votar por otras razones, como no disponer aún de la carta de residencia (hay más de 8 millones de personas en tal situación), no estar censado o registrado en el lugar donde desea votar o pertenecer a partidos y organizaciones considerados violentos o revolucionarios.

Un dato curioso: la Constitución estadounidense prohibe que los candidatos sean menores de 35 años a la hora de postularse como tales.

El Colegio Electoral estadounidense ha sido muy criticado por varias razones, pero la fundamental es su carácter anti-democrático por definición, ya que a través de él un Presidente es electo indirectamente, en lugar mediante el sufragio directo.

Este sistema también crea desigualdad entre los porcentajes que se exigen para obtener un Voto Electoral, dependiendo del número de habitantes de los estados. Es una suerte de ley D’Hont aplicada al número de “compromisarios”.

Por ejemplo, Wyoming tiene una población de casi medio millón de habitantes, por lo que el CE le otorga 3 votos, pero en California, con una población de 34 millones de habitantes, dispone de 55 votos de CE. Es decir, un voto en el primer caso “cuesta” 170.ooo sufragios y en el segundo, sale por más de 600.000.

En este escenario, el fraude a la voluntad popular no es sólo posible, sino continuado y legal.