De acuerdo con el analista Iñaki Gil de San Vicente, la alianza que apoyó el derrocamiento de Muamar Gadafi, integrada por Estados Unidos, Francia e Italia, ha logrado lo que estaba buscando desde 2011.

La situación en Libia actual es un verdadero desastre para el pueblo libio, para las tribus y las nacionalidades que habitan en ese territorio. Pero es una victoria para Occidente”.