Las ratas suelen abandonar el barco cuando el agua se cuela por las grietas e inundan la sentina, sin posibilidad de achicar aquel recinto maloliente.

NO SÉ POR QUÉ SE LE LLAMA PRESIDENTE AL JEFE DE GOBIERNO. YA ES HORA DE QUE SE DIGA QUE PEDRO SÁNCHEZ SERÁ EL PRIMER MINISTRO DEL NUEVO EJECUTIVO Y A SU LADO, COMO VICEPRIMER MINISTRO, PABLITO IGLESIAS, QUE EN CASO DE AUSENCIA DE PEDRO, SERÍA LA MÁXIMA AUTORIDAD DEL GOBIERNO BORBÓNICO

PEDRO SÁNCHEZ LE DIO CALABAZAS A PABLITO Y HOY SE ARREPIENTE DE ELLO.

Pedro Sánchez se mantuvo como capitán del bajel, remiso, dudoso y petulante, durante casi un año, jugando a conformar un presunto gobierno alternativo, tratando de hermanar  a Pablito el “Antisistema” y Albert el “del Régimen” y ofreciendo su candidatura como presidente. Falló en ambos proyectos.

Cuando “Cebrián el de Prisa” ordenó a Sánchez que abandonara el intento de acercarse nuevamente a Podemos y a los partidos soberanistas, el entonces Secretario General del PSOE, sabiendo el vendaval que se venía encima (la abstención era la única salida ante las presiones de Bruselas), prefirió interpretar el papel de héroe de pacotilla que se inmola, ofreciendo su acta de diputado antes que emitir la palabra “abstención” a la hora de investir a Rajoy.

La Secta salió en su defensa y le ofreció salvarse ante la audiencia y ante sus seguidores. La añagaza mediática no salió como esperaba el empresario y futbolero Jaume Roures.

Su monaguillo Jordi Évole no logró que Sánchez tuviera una mínima credibilidad, aunque quedó claro que el futuro político del ex secretario general del PSOE se llama Podemos.

El próximo gobierno del PP intentará sobrevivir en minoría y ese era el pánico de Pedro: saber que el combate político, durante los próximos 4 años, será muy complicado porque exigirá la máxima presencia de todos los diputados, algo no muy habitual en estas legislaturas donde las apisonadoras funcionaban aplastando a la oposición.

Se exige que los 180 rivales políticos de Mariano ocupen sus asientos con la asiduidad insólita. ¡¡Sus señorías tendrán que “trabajar” y ganarse el salario que pagamos todos/as los ciudadanos/as!!.

Un largo tiempo en el habrán de debatir, convencer y vencer, para que las propuestas de Mariano Rajoy no pasen de ser, simplemente, proposiciones deshonestas.

180 escaños pueden y deben obligar al pepero a retorcer su propio credo. Y ese trabajo amedrentaba tanto a Sánchez,  como a Iglesias. Lo suyo no es el currelo en las Cortes, sino pasar por caja.

Aunque reconozco que Sánchez pronunció una frase de cierto calibre: “El PSOE debe trabajar codo a codo con Podemos”… Es natural, porque ambos encarnan lo mismo.

El bipartidismo no ha muerto en la España borbónica. Sólo está mudando de pellejo. La piel es otra cosa mucho más hermosa.