Desde la sede del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las autoridades venezolanas aseguraron que en los últimos 17 años se ha garantizado el derecho a la manifestación pacífica y sin armas.

Sin embargo, subrayaron el carácter violento de los hechos ocurridos en 2014 y popularmente conocidos como “Guarimbas”, que dejaron 43 muertos y 878 heridos.

En este sentido, la delegación venezolana indicó que dichas movilizaciones han experimentado una mutación en la que se aprecia una marcada influencia de movimientos paramilitares que las impregnan de un carácter delictivo, así como la promoción de la violencia por parte de dirigentes políticos opositores.