Pocas horas después de que se iniciara el diálogo entre el gobierno de Venezuela y el sector pacífico y democrático de la oposición, se dio a conocer que la bancada derechista en la Asamblea Nacional desactivó una propuesta anticonstitucional, que esperaba enjuiciar políticamente al presidente Nicolás Maduro y suspendió la marcha del 3 de noviembre que pretendía llegar al Palacio de Miraflores.

Tras 10 meses, un sector de la oposición en el ente legislativo reconoció que el camino para solucionar la situación política es el diálogo.