El presidente ruso, Vladímir Putin, inauguró hoy frente al Kremlin un monumento del Príncipe Vladímir, que cristianizó en 988 la Rus de Kiev, reino eslavo considerado precursor del actual Estado ruso.

ESTE MONUMENTO ES UNA AGRESIÓN AL LAICISMO QUE REZA EN LA CONSTITUCIÓN RUSA Y HA GENERADO UNA GRAN POLÉMICA

EN MEDIO DE UNA GRAN NEVADA, PUTIN INAUGURÓ UN MONUMENTO QUE SIN DUDA SIGNIFICA UNA AGRESIÓN AL LAICISMO QUE REZA EN LA CONSTITUCIÓN RUSA, GENERANDO UNA GRAN POLÉMICA

Con ocasión del Día de la Unidad del Pueblo, la fiesta nacional que sustituyó al 7 de noviembre, aniversario de la Revolución Bolchevique, Putin destacó la gran importancia para todos los rusos de la primera estatua erigida en honor a San Vladímir en este país.

“Este monumento rinde memoria a nuestro destacado antepasado, considerado santo, mandatario y guerrero, además del fundador espiritual del Estado ruso”, dijo el líder ruso bajo una intensa nevada.

Recordó que Vladímir, que gobernó el reino medieval con capital en Kiev desde el año 978 hasta su muerte en 1015, pasó a la historia tanto como “un conquistador como defensor de territorio ruso”.

También asistieron al acto el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev; la viuda del premio Nobel de Literatura, Alexandr Solzhenitsin, y el patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, Kiril, quien consagró el monumento.

La instalación del monumento estuvo marcada por la polémica, ya que las protestas obligaron a aplazar hace un año, con ocasión del milenio desde la muerte de Vladímir, su colocación frente a la Universidad Estatal de Moscú.

NOTA.- Conociendo el talante de Putin para complacer a tirios y troyanos, no resulta extraño que siga inaugurando monumentos a personalidades de tan dudosa honestidad como ese príncipe que, como los españoles en América Latina, impuso la cruz de la cristiandad a base de matanzas.

Un acto repudiable, lamentable e innecesario, aunque comprensible para quien quiere tener a la Iglesia ortodoxa en un puño.