Desde hace algún tiempo, se ha prestado atención a cómo Ucrania se prepara para el próximo y complicado invierno, calculando la cantidad de gas que Kiev necesitará comprar a Gazprom, para salvaguardar su precaria independencia de la dureza del invierno.

LOS MEDIOS OCCIDENTALES SILENCIAN EL INFIERNO QUE VIVEN MILLONES DE PERSONAS EN EL DONBASS,  DEL QUE ES RESPONSABLE EL GOBIERNO NEONAZI DE POROSHENKO Y LA UNIÓN EUROPEA QUE PROTEGE EL RÉGIMEN MÁS CRIMINAL DE LA EUROPA ORIENTAL

LOS MEDIOS OCCIDENTALES SILENCIAN EL INFIERNO QUE VIVEN MILLONES DE PERSONAS EN EL DONBASS, DEL QUE ES RESPONSABLE EL GOBIERNO NEONAZI DE POROSHENKO Y LA UNIÓN EUROPEA QUE PROTEGE EL RÉGIMEN MÁS CRIMINAL DE LA EUROPA ORIENTAL

Aunque pueda parecer un tema importante e incluso entretenido, las circunstancias hacen la cuestión clave sea cómo la población residente en las ruinas de Donetsk y Lugansk va a soportar este invierno.

Edificios residenciales están derruidos, la infraestructura destrozada, la industria ahogada o quemada en esta guerra civil.

Docenas de escuelas y hospitales han tenido que ser cerrados, hay problemas con los bancos, el suministro de energía y de combustible está interrumpido, igual que las exportaciones, y las cosechas se han perdido.

Naciones Unidas ha estimado recientemente en 440 millones de dólares los daños en las infraestructuras en Donetsk y Lugansk.

SI CATHERINE ASHTON FUE LA LIMPIABOTAS DEL GOLPE DE ESTADO EN UCRANIA, FEDERICA MOGHERINI ES LA HIPÓCRITA QUE LLORA POR EL ATENTADO DE BRUSELAS Y POSA FELIZ JUNTO A UN GOLPISTA, CRIMINAL Y TERRORISTA COMO POROSHENKO

SI CATHERINE ASHTON FUE LA LIMPIABOTAS DEL GOLPE DE ESTADO EN UCRANIA, FEDERICA MOGHERINI ES LA HIPÓCRITA QUE POSA FELIZ JUNTO A UN GOLPISTA, CRIMINAL Y TERRORISTA COMO PIOTR POROSHENKO

El informe indica también que durante las hostilidades se han dañado un número de al menos 659 edificios públicos, 1230 viviendas particulares o 178 edificios de oficinas.

Alrededor del 70% de las minas han paralizado su actividad, más de 350.000 personas han abandonado el país (principalmente hacia Rusia) y otros 280.000 se han convertido en desplazados internos en zonas de Ucrania.

Incluso si aceptamos que los daños ascienden a 440 millones de dólares, una estimación conservadora, sería un tanto ingenuo asumir que esa cantidad de dinero sería suficiente para solucionar el problema.

Esta suma no sería suficiente para cubrir las necesidades de la zona, que van mucho más allá de la infraestructura.

Y todo ello, asumiendo que la fase activa de las hostilidades haya acabado para el momento en que se dispusiera de esa hipotética cantidad.