Desde que Washington y sus aliados comenzaron a financiar y provocar las llamadas “primaveras coloristas”, la administración del Nobel de la Guerra y presidente saliente de Estados Unidos, Barack Obama, acusó al presidente Bashar Assad de todos los delitos del mundo, iniciando así una infame campaña demonizadora para lograr el derrocamiento del legítimo mandatario sirio.

PARECE QUE EL PRAGMATISMO DE TRUMP, DANDO MÁS IMPORTANCIA A LOS VERDADEROS PROBLEMAS DE SU PAÍS, QUE A CONTINUAR CON LOS PLANES INJERENCISTAS Y CRIMINAL DE SU ANTECESOR EN EL CARGO, LE LLEVAN A RODEARSE DE PERSONAS QUE COMPARTEN ESA POLÍTICA

PARECE QUE EL PRAGMATISMO DE TRUMP, DANDO MÁS IMPORTANCIA A LOS VERDADEROS PROBLEMAS DE SU PAÍS QUE A CONTINUAR CON LOS PLANES INJERENCISTAS Y CRIMINALES DE SU ANTECESOR EN EL CARGO, LE LLEVAN A RODEARSE DE PERSONAS QUE COMPARTEN ESA POLÍTICA, COMO LA CONGRESISTA TULSI GABBARD, MILITAR DE PROFESIÓN Y EXPERTA EN TEMAS INTERNACIONALES

Una opinión que no comparte Donald Trump, habida cuenta no sólo de su rechazo a la injerencia y a las guerras artificiales en las que Obama embarcó a EE.UU. y a su puta occidental, la Unión Europea, sino porque una congresista, igualmente opuesta a ese planteamiento criminal, podría formar parte del equipo directivo del millonario neoyorquino.

En efecto, una diputada de la Cámara de Representantes, llamada Tulsi Gabbard, suena entre los nombres de las personas que Trump habría elegido para su grupo de expertos.

Según las fuentes consultadas, la señora Gabbard podría ser designada para uno de los puestos más importantes de la nueva administración, tal y como otra mujer, Nikki Haley, gobernadora de Carolina del Norte, acaba de ser nombrada embajadora de Estados Unidos ante la ONU.

EL PORCENTAJE DE MUJERES EN EL EQUIPO DE TRUMP NO ES SUFICIENTE, SEGÚN EL PARTIDO REPUBLICANO. NIKKI HALEY, EN LA FOTO, SERÁ LA EMBAJADORA ANTE LA ONU

EL PORCENTAJE DE MUJERES EN EL EQUIPO DE TRUMP NO ES SUFICIENTE, SEGÚN EL PARTIDO REPUBLICANO.
NIKKI HALEY, EN LA FOTO, SERÁ LA EMBAJADORA ANTE LA ONU

Donald Trump mantuvo este pasado lunes una extensa conversación con Tulsi Gabbard en su residencia en Nueva York que fue calificado de “excelente”, según sus allegados, que confirmaron las críticas de la diputada contra los planes de la administración saliente para derrocar al presidente sirio Bashar Al Assad, al tiempo que exigía un control más estricto de los refugiados de Oriente Medio.

Durante una de sus intervenciones en el Congreso, Gabbard dijo textualmente: “”La escalada de la guerra en Siria, que prevé la introducción de una zona de exclusión aérea, tendría consecuencias catastróficas para el pueblo sirio, para nuestro país y para el mundo”.

Y añadió: “Una política de este tipo podría empeorar la crisis migratoria, fortalecer a los terroristas y exponer a los Estados Unidos y a Rusia a la amenaza de un conflicto directo”.

Además, según la señora Gabbard, su país debería ocuparse en solucionar sus problemas internos y colaborar en la lucha contra el terrorismo, una amenaza real para el pueblo estadounidense.

Donald Trump había declarado anteriormente en The New York Times que la estrategia de Obama de combatir al ISIS y simultáneamente intentar derrocar al gobierno de Assad, era típico de idiotas. Y puntualizaba: “El verdadero problema no es el presidente sirio, que no me agrada, sino el ISIS“.

Según el presidente electo, Obama no ha demostrado ser eficaz en ese combate contra el terrorismo islamista.