Los ciudadanos venezolanos Franqui Flores y Efraín Franco Flores fueron declarados culpables de un delito de tráfico de drogas, sin pruebas ni evidencias, por una Corte del Distrito Sur de Nueva York, Estados Unidos.

La sentencia fue dictada en base a motivaciones políticas, no criminalistas ni jurídicas, según afirmaron autoridades venezolanas.

La detención de ambas personas, realizada de forma irregular en Haití y su inmediato traslado a Nueva York, pretende vincular el caso a Cilia Flores, esposa del presidente Nicolás Maduro, dado el parentesco entre aquellos detenidos y la señora Flores.