El “debate” en el que “todo el mundo” pensaba “completamente diferente” en realidad, fue un diálogo reafirmativo entre 9 personas que expresaban lo mismo: que Cuba es una dictadura y una a la que no dejaban casi hablar.

Cuatro políticos -incluido el de Podemos-, dos periodistas, la representante de un grupo “disidente” y el presentador del programa, con el apoyo de dos corresponsales en La Habana y Miami. Edición: Esther Jávega