El presidente saliente de los Estados Unidos de Norteamérica, Barack Obama, ordenó ayer la expulsión de 35 miembros de las misiones diplomáticas de Rusia, además de declararles como personas “non grata”, así como cerrar dos supuestos complejos de la Inteligencia de la nación eslava presentes en Maryland y Nueva York, en respuesta a una presunta campaña de acoso del Kremlin contra diplomáticos estadounidenses en Moscú.

Lo sorprendente del caso es que tales medidas se adoptan sin aportar ni una sola prueba, indicio o evidencia de tales acusaciones.

Una nota de prensa publicada por la Casa Blanca, justifica sin embargo la decisión, alegando que se produjeron “ciberataques rusos” durante la campaña electoral y las elecciones presidenciales que dieron el triunfo a Donald Trump, aunque el gobierno de Obama tampoco ha sido capaz de demostrar tales prácticas.

Los diplomáticos sancionados por Washington tienen 72 horas para abandonar EE.UU., mientras que el acceso a los dos supuestos complejos de Inteligencia rusa, desde donde -según la Casa Blanca- se realizaban acciones de ciberespionaje por parte del Servicio Federal de Seguridad (FSB) y el Departamento Central de Inteligencia (GRU), se vetará a todos los funcionarios rusos a partir de la tarde de este viernes.

La reacción de Moscú

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia declaró que las nuevas sanciones impuestas por EEUU son “contraproducentes” y van a “dificultar el restablecimiento de las relaciones bilaterales” entre ambos países.

Acusaciones sin fundamento

El pasado mes de octubre, la CIA presentó un análisis en el que acusaba a Moscú de intervenir, con la ayuda de piratas informáticos, en el curso de las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 para lograr que triunfara el candidato republicano.

No obstante, La Oficina del Director de la Inteligencia Nacional (ODNI, por sus siglas en inglés) no apoyó dicha información excepto con gestos y ademanes impropios de un alto cargo de la seguridad nacional, al asegurar que “no cuentan con ninguna prueba que confirme las acusaciones”.

Según el informe de la CIA, los presuntos ‘hackers’ rusos vulneraron las cuentas de correo, tanto de del Partido Demócrata de Hillary Clinton como del Republicano de Donald Trump.

LAS ACUSACIONES DE LA CIA CONTRA LOS SUPUESTOS HACKERS RUSOS NO MERECE OTRA RESPUESTA QUE EL DESHUEVE GLOBAL

LAS ACUSACIONES DE LA CIA CONTRA LOS SUPUESTOS HACKERS RUSOS NO MERECE OTRA RESPUESTA QUE EL DESHUEVE GLOBAL

Por su parte, el Kremlin declaró que Washington debe presentar hechos y evidencias que dejen clara la presencia de esos supuestos ciberataques por parte de Rusia durante la campaña electoral estadounidense o, de lo contrario, dejar de lanzar falsas acusaciones.

La impotencia de Obama y la rabia incontenible que le delata por la derrota de su candidata Clinton, ha disparado la histeria y la paranoia antirrusas a niveles nunca vistos desde 1960, cuando se produjo la crisis de los misiles en Cuba.

Por su parte, el presidente electo, Donald Trump de “ridícula” la afirmación de la CIA sobre la supuesta injerencia de Rusia en el resultado de las recientes elecciones presidenciales, señalando que se trata de una “excusa más” de los demócratas para justificar su derrota en las urnas.

Hasta que agarren a los supuestos ‘hackers’ rusos con las manos en la masa, resulta muy difícil determinar quién cometió esa presunta piratería“, comentó el millonario neoyorquino sobre las teorías de una supuesta invasión de piratas moscovitas.

¿Por qué no plantearon esa posibilidad antes de los comicios?“, se preguntó Trump.