La visita del rey Felipe VI a Arabia Saudita este fin de semana, acompañado de varios ministros del gobierno y una treintena de empresarios españoles, está envuelta en polémica.

Desde muchos sectores se entiende que esta visita no obedece a un sencillo y cordial movimiento diplomático, sino que es más bien de un turbio viaje de negocios.

Efectivamente, Arabia Saudita es un antiguo socio comercial y un buen cliente de la industria armamentística de España.

La visita del monarca español y su séquito se produce en un momento clave de las negociaciones entre ambos países para la firma de contratos millonarios, uno de los cuales corresponde a la fabricación y venta de 5 barcos de guerra por parte del astillero público español Navantia.

¿Habrá recompensa empresarial por los servicios prestados?

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