Hace algunas semanas, el periodista David Brooks aseguraba que Obama aprovecharía sus últimos días de la presidencia para indultar y/o conmutar la pena a varios prisioneros políticos, fugitivos y hasta inmigrantes. Tenía razón.

ME ALEGRO POR LOS INDULTOS, PERO SIGO DICIENDO QUE HA SIDO OTRO GESTO TEATRAL DE UN MISERABLE

ME ALEGRO POR LOS INDULTOS DE OSCAR LÓPEZ Y MANNING, PERO SIGO DICIENDO QUE HA SIDO OTRO GESTO TEATRAL DE UN MISERABLE

El Premio Nobel de la Paz más asesino de la historia, junto a Henry Kissinger, leyó atentamente la lista de mil quinientos reclusos que esperaban una medida de gracia, entre los que se hallaban los más famosos filtradores de información clasificada y antiguos guerreros de derechos indígenas, independentistas y hasta millones de inmigrantes.

Y como era lógico, Obama ha aprovechado la impopularidad del próximo mandatario, para aparentar un talante pacifista y conciliador, que compensa condenando una vez más a la revolución bolivariana en Venezuela y manteniendo el bloqueo contra Cuba.

En total, el presidente saliente conmutó la pena solo a 209 personas e indultó a 64, todas ellas procesadas por leyes aberrantes e inimaginables en un estado de derecho.

Los dos casos más sonados se entran en el soldado antes conocico como Bradley Manning, hoy convertido en mujer con el nombre de Chelsea Manning, indultado tras cumplir siete años de cárcel de los 35 a los que fue condenado.

Treinta y cinco, precisamente, ha pasado entre rejas el preso político puertorriqueño Óscar López Rivera, líder independentista de un estado asociado abandonado a su suerte, condenado por “conspiración sediciosa” y por ser integrante de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) que luchaban contra la ocupación colonial de la isla.

Ambos perdones se celebran, pero la justicia tardía no es tal, sobre todo si se utilizan como pantalla sibilina para cubrir vergüenzas.

Al que no le ha llegado es al ex analista Edward Snowden. Brooks señalaba con toda precisión y argumentos que el hoy refugiado en Moscú arriesgó su vida y libertad para revelar – a través de periodistas – los masivos programas de vigilancia electrónica de la Agencia de Seguridad Nacional de millones de ciudadanos en Estados Unidos y alrededor del mundo, provocando el mayor debate internacional sobre los derechos a la privacidad ante los servicios secretos de los gobiernos.

Obama no ha querido perdonar a Snowden, pese a la campaña global en favor del “reo” que cuenta con el apoyo de líderes comunitarios, legisladores federales como Luis Gutiérrez, músicos como René Pérez, el ex candidato presidencial Bernie Sanders, el ex presidente Jimmy Carter y el arzobispo Desmond Tutu junto con cientos de miles más están solicitando su exoneración.(https://pardonsnowden.org).

Lo tuyo Barack, es puro teatro. Puro esperpento disfrazado de generosidad cuando tienes que hacer mutis por el foro y la rabia te acompaña: tu Hillary no será jamás presidenta.

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