Abrumadores apoyos, proclamas vitoreadas hasta la extenuación, decenas de gritos de ¡Unidad! en boca de un eurodiputado y fan del golpe de estado neonazi en Ucrania, aplausos por doquier a los Bisbales de la Operación Triunfo nacida en la Secta, verbena de sonrisas e hipnosis colectiva de diez mil personas ante el espectáculo más teatral de los últimos años, si dejamos a un lado la espantada de Pedro Sánchez y el retorno del guaperas.

EL PATÉTICO EJEMPLO DADO POR SIRYZA NO ARREDRA A LOS FANS DE PABLITO. Y ES QUE NADIE ESCARMIENTA EN CABEZA AJENA

EL PATÉTICO Y MISERABLE EJEMPLO DADO POR SIRYZA EN GRECIA NO ARREDRA A LOS FANS DE PABLITO. YA SABEMOS QUE “NADIE ESCARMIENTA EN CABEZA AJENA”

Todo eso fue Vista Alegre en la mañana de ayer domingo, donde un líder sindical del campo pululaba de izquierda a derecha, de norte a sur, dejándose ver entre los líderes y lideresas de esta nueva casta pijiprogre, tan necesitada de aroma laboral como sobrada de hedor otanista y antirrusismo infantil.

Para los miembros de la dirección del Club, sus enemigos son los mismos de Angela Merkel y Hollande, de La Razón y el ABC, de RTVE y la Secta.

Alexis Tsipras lograba el mismo entusiasmo popular allá en Grecia, hoy más arruinada que ayer pero menos que mañana, prometiendo exactamente las mismas y bondadosas metas que anhelan mexicanos, hondureños, paraguayos, irlandeses, portugueses, rumanos, italianos, franceses, guatemaltecos o estadounidenses: una vida más justa, un trabajo y un salario dignos, unos derechos sociales universales y gratuitos, un gobierno acorazado contra la corrupción y una vacuna contra el Banco Mundial y el FMI.

Rafael Mayoral, el sacristán de las Iglesias, se llenaba la boca con ese populismo de rebajas. Anhelos tan comprensibles como la ilusión de un niño ante el regalo del Ratoncito Pérez, tras haber dejado el diente debajo de la almohada.

Hay que ser muy mentiroso, tanto como quienes sembraron el mundo de mesías, dioses, paraísos fiscales, edenes y Brigadoons, para encandilar a millones de incautos con el sonido de la flauta y la canción “Vamos a, vamos a“…¿contar mentiras?.

Syriza prometió, ganó e incumplió. Hace unos años, Pablito se abrazaba con pasión a Tsipras, como queriendo vampirizar la victoria del tramposo y traérsela de la Plaza Sintagma a Vista Alegre.

Hoy Grecia sigue arruinada, recortaba, rebajada, porque no se derrota a Christine Lagarde ni a Jim Yong Kim, ni a Jens Stoltenberg, mientras exista un organismo continental como la Unión Europea en manos de tales personajes, de tales Camorras: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la OTAN.

Los fans que llenaban Vista Alegre prefieren olvidar las traiciones de Siryza a sus votantes. Esto es España, señores. Hay que comprenderles.

Son como esas miles de personas que hoy, en pleno siglo XXI, acuden todavía a Gietrzwald, una aldea polaca, a ver si la Virgen María se les aparece de una pajolera vez, como aquel 27 de Junio de 1877, cuando la madre de Jesús les ordenó a dos niñas que “rezaran el rosario todos los días”.

Pero me da en la nariz que los partidarios de esa entelequia llamada Podemos van a tener que rezar mucho, antes y después de la próxima aparición.

Ellos/as también creen en la segunda transición, cuando la primera aún está por terminar.

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