TRUMP, ABRUMADO POR LA PROPAGANDA ANTIRRUSISTA, PARECE RECULAR HACIA POSICIONES MÁS OBAMESCAS

TRUMP, ABRUMADO POR LA PROPAGANDA ANTIRRUSISTA, PARECE RECULAR HACIA POSICIONES MÁS OBAMESCAS

Tras la dimisión del consejero de Seguridad del gobierno “trumpista”, Michael Flynn, conocida hace unas horas tras la publicación por parte del FBI de unas conversaciones telefónicas entre aquel y el embajador de Rusia en EE.UU., el secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, ha dado otra sorpresa a los medios.

Inopinadamente se ha pronunciado acerca de la península de Crimea, reintegrada de nuevo en la Federación Rusa por un abrumador SÍ de sus ciudadanos/as en el referendo de 2014.

En Febrero de 1954, Crimea fue obligada a abandonar Rusia por decisión del entonces mandatario soviético Nikita Kruschev, quien regaló la península a Ucrania como obsequio por el 300 aniversario del territorio.

Spicer señaló que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, esperaba que “el Gobierno ruso reduzca la intensidad de la violencia en Ucrania y devuelva Crimea” a ese país.

Algo que el pepero Mariano Rajoy, el neofascista ucraniano y el submarinista socialdemócrata Pablo Iglesias defienden.

Al parecer, el millonario neoyorquino no conoce (o no quiere hacerlo) los crímenes de lesa humanidad que Piotr Poroshenko lleva a cabo en el D0nbáss desde hace 3 años.

A pesar de esta petición, Spicer ha indicado que el mandatario estadounidense “posee toda la esperanza y la disposición para mantener buenas relaciones con Rusia”.

El presidente ruso, Vladímir Putin, recordó en varias ocasiones que hay que respetar la decisión de los residentes de Crimea, que votaron a favor de regresar a formar parte de Rusia, recordando que más del 90% de la población de Crimea acudió a las urnas y, dentro de ese porcentaje, “más de 90% votó a favor de la reintegración”.

Hay que respetar la decisión de la gente y no ajustar el derecho internacional y los principios democráticos a los intereses geopolíticos“, explicó Putin.

Anuncios