El recién terminado 2016 ratificó la creciente tendencia africana a rechazar disposiciones de instituciones occidentales, en especial las procedentes de la Corte Penal Internacional (CPI), que para algunos líderes regionales parece diseñada para juzgarlos solamente a ellos.

LOS JUECES Y JUEZAS DE LA CORTE PENAL DE LA HAYA SON TAN "OBJETIVOS" QUE DESCONOCEN VOLUNTARIAMENTE LOS CRÍMENES DE GUERRA COMETIDOS IMPUNEMENTE POR EE.UU., REINO UNIDO, FRANCIA, O UCRANIA

LOS JUECES Y JUEZAS DE LA CORTE PENAL DE LA HAYA SON TAN “OBJETIVOS Y NEUTRALES” QUE DESCONOCEN VOLUNTARIAMENTE LOS CRÍMENES DE GUERRA COMETIDOS IMPUNEMENTE POR EE.UU., REINO UNIDO, FRANCIA, O UCRANIA. SUS LÍDERES SON INTOCABLES.

La actuación en varios foros durante el año por gobiernos de ese Continente contrarios a procesos legales de una entidad radicada en un Estado europeo como Países Bajos, recuerda también la predisposición africana contra el colonialismo occidental, desterrado por sus pueblos en la segunda mitad del siglo XX.

Esa actitud cobró tal intensidad guerrera que incorporó a 54 países al estatus de independencia, sólo logrado entonces por Etiopía (nunca fue colonizada), hasta el día de hoy en que África tiene exclusivamente una colonia, la República Árabe Saharaui Democrática, y ello por la ilegal ocupación de Marruecos.

Sin embargo, una situación neocolonial remplazó a la colonial y, salvo el cambio de un gobierno extranjero por otro casi siempre de mentalidad “extranjera”, los pueblos africanos no disfrutan de sus riquezas naturales por carecer de leyes que las repartan de modo equitativo, mientras la codicia corrompe a sus ejecutivos.

Por eso ahora esa especie de rebelión regional de 2016 contra un mecanismo de corte occidental como el tribunal de La Haya semeja una suerte de escape de presión en la olla africana en ebullición por sus históricos afanes de libertad y soberanía.

Explosión en cadena

La CPI, fundada en 1998, vivió en noviembre de 2016 sus más difíciles jornadas en 18 años de existencia, al abandonarla Sudáfrica, Burundi y Gambia bajo acusaciones de discriminación y funcionamiento injusto, en lo que pudiera significar el principio de un desmoronamiento total.

Esa retirada, agravada con la de Rusia, implicó que en un sólo día abandonaron el organismo un miembro del Consejo de Seguridad de la Organización de la Naciones Unidas (ONU), y un continente comenzara una suerte de explosión en cadena, basado en críticas como que esa instancia ignora crímenes en otras partes del mundo ajenas al Continente Africano.

SEGUIR LEYENDO ORIGINAL Y COMPLETO

Anuncios