Las cooperativas fuera del sector primario son una novedad en Cuba. Pero, siendo parte del sector no estatal, ¿responden verdaderamente al espíritu socialista?

Fue en el mes de Julio de 2013 cuando comenzaron a funcionar de manera experimental 124 cooperativas en diversos sectores de la economía, como la construcción, el transporte, la recogida de desechos y los mercados agropecuarios, decisión aprobada por el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba y que constituyó un paso más en la actualización del modelo económico del país.

En aquella ocasión, según explicó Grisel Tristá Arbesú, jefa del Grupo de Perfeccionamiento Empresarial de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo, Cuba apostó por ese lienamiento para demostrar que el pueblo, bien organizado, podía gestionar, a través de cooperativas populares, aquellas actividades que estatalmente no demostraron la eficiencia esperada.

Y además, la medida permitió al Estado desprenderse de temas que no son trascendentales en el desarrollo de la economía nacional.

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