Durante su reunión con Vladimir Putin en Moscú, el primer ministro israelí advirtió contra la supuesta amenaza que significa Irán para el estado sionista de Israel que, según él, “quiere destruir al pueblo judío“.

LA AGRESIVIDAD Y FALSOS TEMORES DE BENJAMIN NETANYAHU FUERON FRENADOS EN SECO POR EL SARCASMO ENVIDIABLE DEL PRESIDENTE  PUTIN

El presidente ruso invitó a Benjamin Netanyahu a pasar página, tras la afirmación del primer ministro israelí sobre los persas y sus herederos ancestrales que, según el mandatario israelí, “sueñan con destruir al pueblo judío”.

Sin perder la sonrisa, Putin respondió que esa era una vieja historia de hace muchos siglos. Netanyahu continuó criticando a Irán, país aliado de Rusia en el Medio Oriente, asegurando que “Hace 2.500 años, hubo un intento en Persia para destruir al pueblo judío. Esta tentativa falló y eso es lo que celebramos a través de la fiesta que llamamos “Pourim” que tendrá lugar el domingo y el lunes próximo (12 y 13 de Marzo) en Israel”.

La efemérides del Pourim conmemora, según la tradición, la victoria de los judíos contra Amán, un visir del imperio persa, que gobernó en el siglo V antes de nuestra era.

Hoy – dijo el premier israelita – Irán continúa pensando en destruir al estado de Israel. Solo hay que detenerse en su programa nuclear y en sus misiles“.

Sí, no hay duda de que eso parece que ocurrió hace veinticinco siglos“, respondió irónico, el Presidente ruso. “Pero hoy en día, vivimos en un mundo completamente diferente. Así que deje la historia y vamos a hablar”, añadió Putin.

La República Islámica, no reconoce la existencia de Israel y no mantiene ninguna relación diplomática con los Estados Unidos desde 1980, a consecuencia de la revolución islámica de 1979 y el ataque contra la Embajada de Estados Unidos que tuvo lugar el 4 de noviembre de ese mismo año.

Benjamin Netanyahu difiere del gobierno ruso en el apoyo militar que prestan, tanto Rusia como Irán, al presidente sirio Bashar Al Assad.

Además, afirmó antes de su llegada a Moscú, que intentaría convencer a Vladimir Putin para que impida la instalación de una base militar iraní en suelo sirio.

Es notorio que Rusia e Irán son fieles aliados del legítimo gobierno de Al Assad y garantes, junto a Turquía, del alto el fuego que entró en vigor el 2 de diciembre de 2016, además de patrocinadores de las conversaciones de paz que tienen lugar alternativamente en Ginebra y Astaná para hallar una solución política a la crisis.

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