Archive for 14 marzo, 2017



Como suele acontecer en casi todos los órdenes de la vida, las apariencias engañan.

Una persona bien trajeada, aseada y perfumada, podría parecer un/a ciudadano/a libre de sospecha, de la misma forma que un libro con una portada atractiva, lanzado a bombo y platillo desde una editorial de éxito, pasaría por ser una obra bien escrita, interesante y novedosa o resultaría lógico imaginar que en un restaurante elegante,  limpio y decorado a la última moda, sirven unos platos suculentos.

En los tres supuestos, sucede a veces que ni aquella persona resulta tan honesta ni tan respetable, que el libro contiene un montón de páginas para echar a la basura y la comida del establecimiento, además de carísima, dejaba mucho que desear en cantidad y calidad.

No es oro todo lo que reluce, dice el aserto popular, y como casi todos los refranes, el empirismo demuestra que la mayor parte de los seres humanos, objetos, establecimientos y escenarios políticos no son lo que aparentan, aunque les rodee un halo de presunta inocencia y respetabilidad.

El reino borbónico parece de lejos un estado de derecho, tanto como Honduras, Arabia Saudita, Paraguay o Ucrania.

Pero el régimen español también adolece de unas carencias propias de aquellos estados autoritarios.

La sentencia condenatoria contra Artur Mas y dos de sus consejeras, que les impedirían ocupar cualquier cargo público durante periodos entre 2 años y un año y seis meses (no bajo la inevitable y futura justicia catalana), indica a las claras que un Estado de Derecho existe cuando está regido por leyes justas, derechos y libertades fundamentales.

No es el caso, cuando resulta punible mantener ideas contrarias a unas normas con hedor dictatorial, cual es la unidad de la patria o la impunidad del monarca ante esas leyes.

Cuando la opinión se convierte en un delito, los libros de derecho y las constituciones que lo permiten, hay que arrojarlos al vertedero de la historia.

Y si esa opinión se expresa en las urnas y el estado, en nombre de una Carta Magna que incumple leyes de rango superior, como las internacionales, condena a quienes defienden el sufragio, obligando al silencio a una nación y desdeñando sus aspiraciones,  la presunta democracia se viste de amarillo. Como la banana.

Porque no puede haber otra ley más democrática que la que mana de la voz de un pueblo… incluso cuando pudiera equivocarse.

 


Hasta el día de hoy, el número de empresas que aspiran a construir el famoso muro fronterizo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, son más de 600. Hace unos cuantos días la cifra era de 470.

Las compañías constructoras de todo el mundo competirán por la licitación para erigir la kilométrica pared, que marcará la frontera entre los Estados Unidos de México y los EE.UU. del Norte de América.

El jugoso proyecto, se estima que tendrá un costo de 21 mil 600 millones de dólares. Las empresas se disputarán ese botín, antes de preguntarse si es correcto ponerle una barrera a los migrantes.

Las constructoras tienen hasta el 20 de marzo para presentar sus proyectos y hasta el 3 de mayo para mostrar las propuestas formales, con costos incluidos.

Los proyectos deben tener ciertos requisitos: las estructuras deben ser de hormigón y tener nueve metros de altura.

El muro debe cumplir “con los requisitos de estética, contra el escalamiento y con resistencia a alteraciones o daños”, de acuerdo con un informe del Departamento de Seguridad Interna (DHS).

Entre las compañías que quieren prestarse a este proyecto están constructoras como Granite Construction, Martin Marietta, Vulcan Materials y la franco-suiza Lafarge. Incluso una empresa mexicana está interesada en vender sus materiales para la construcción de la barrera fronteriza.

El presidente de Cemex, Rogelio Zambrano, destacó que están en la mejor disposición de hacer una cotización, si alguna empresa está interesada.

¿No habrá ninguna empresa española? Habrá que averiguarlo.


El racismo y los prejuicios de clase afectan a todas las capas del sistema judicial estadounidense, pero las autoridades no intentan acabar con esa lacra, opina Paul Wright, director ejecutivo del Centro de Defensa de los Derechos Humanos.

EN EE.UU., COMO EN ESPAÑA, LAS SENTENCIAS JUDICIALES DEPENDEN DE LA CLASE SOCIAL, LA ETNIA Y DEL DINERO DEL CONDENADO/A

Los afroamericanos son más propensos que los blancos a ser condenados por crímenes que no cometieron, según un estudio reciente.

“Los afroamericanos representan sólo el 13% de la población de Estados Unidos, pero a esas etnias pertenecen la mayoría de las personas inocentes, injustamente acusadas ​​y condenadas, antes de ser exoneradas de su culpa, meses o años más tarde.

El 47% de las 1900 personas exoneradas de los cargos presentados contra ellas, que figuran en el Registro Nacional (de acuerdo con cifras de octubre de 2016) y la gran mayoría de los más de 1 800 acusados ​​injustamente, detenidos y condenados por crímenes inexistentes, que supondrían quince enormes escándalos a nivel estatal para la policía, pertenecían a las comunidades negras en los EE.UU. y jamás se indemnizó a ninguno de ellos pese a los reclamos legales presentados en su día, señala el informe.

Paul Wright, además editor de la revista mensual Prison Legal News, examina los hallazgos de este informe y considera que lo único sorprendente es que estos números no sean de mayor calado.

“Este país es uno de los territorios donde sería justo afirmar que el racismo y los prejuicios de clase impregnan todos los niveles del sistema de la justicia penal en los Estados Unidos. Un sistema que decide quienes deber ser arrestados, juzgados, encontrados culpables y condenados”, explica Paul Wright.

Los autores del estudio se centraron en tres tipos de casos: asesinato, asalto sexual y delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes.

“No han examinado otras violaciones de la ley, como los disturbios de orden público, la posesión ilegal de armas de fuego, por ejemplo… Me parece que estos números son realmente bastante modestos”, comenta el experto.

Según ese informe, los afroamericanos tienen cinco veces más probabilidades de ir a la cárcel por posesión de drogas que los blancos. Si uno echa mano de los datos de exculpaciones, tendremos que, aunque fueran inocentes, los ciudadanos negros tienen 12 veces más probabilidades de ser condenados por delitos relacionados con las drogas que los blancos.

Sin embargo, según Wright, no hay ninguna iniciativa real para corregir este grave problema, porque la clase dominante estadounidense parece “enormemente satisfecha” de que las cosas estén así.

“Contamos con un sistema de justicia penal que funciona como una herramienta de control social”, rubrica el experto en DDHH.

Citando otros estudios, Wright señaló que aproximadamente el mismo porcentaje de negros y blancos utilizan drogas ilegales, pero existe una enorme disparidad de criterios en el momento del arresto, del procesamiento y de la sentencia, dependiendo del estrato social, económico y del color de la piel del condenado.

Las personas de clase elevada y ricas, acusadas y condenadas a prisión, podrían contarlas con los dedos de una mano, señala el experto.

Para Wright, una de las soluciones a este problema podría ser la de establecer un sistema de defensa y de financiación jurídica equilibradas en cada caso, con el fin de asegurar a los acusados ​​sin recursos económicos una defensa digna de ese nombre.

“Pero, de nuevo, debo asegurar que existe muy poca voluntad política para llevar a cabo esos cambios”, añade.

Este nuevo estudio también observó que los asesinos convictos de raza negra, tenían aproximadamente un 50% más de probabilidades de ser inocentes que otros, pero permanecerían en prisión incluso años.

De acuerdo con Paul Wright, esta es otra muestra de que el sistema judicial de Estados Unidos es un “régimen de castas”.

Creo sinceramente que en Estados Unidos, se obtiene la justicia que quieres, si la puedes pagar. En este estudio, nadie ha podido nombrar a un solo individuo rico y blanco, que haya sido condenado por un crimen que no cometió“, concluye Wright.


En respuesta a una carta abierta a los parlamentarios, el presidente Hollande asegura que ha cumplido su promesa de “apoyar el reconocimiento internacional del Estado palestino“. Y añade: “Pero reconocer a Palestina sería inútil en el contexto actual“.

COMO LA MALA MÚSICA, LA MALA LITERATURA O EL MAL CINE, EL PODER DE ISRAEL ES ENORME

François Hollande respondía así a los 154 parlamentarios que le han dirigido una carta abierta el pasado 26 de febrero para pedirle que reconociera al Estado palestino. Y su respuesta fue negativa.

“Un reconocimiento unilateral del Estado palestino por parte de Francia no tendría ahora el efecto deseado por nuestros socios”, escribió el presidente pensando seguramente en Israel.

En otras palabras, este gesto diplomático, por simbólico que fuese, no tendría resonancia en el contexto actual de la política internacional.

Si se retoma la decisión de la Asamblea francesa, según la cual “el pueblo palestino tiene derecho a detentar la categoría política de estado“, no parece tan complicado dar el paso de reconocimiento oficial.

En su justificación, Hollande no convence a ninguno de los firmantes de la carta. Entre ellos, una gran mayoría de parlamentarios de izquierda, el ecologista senador Esther Benbassa, el secretario nacional del Partido Comunista, Pierre Laurent y la senadora socialista de París Marie-Noëlle Lienemann. También habrían firmado tres diputados republicanos.

François Hollande, sin embargo, destaca en su carta las iniciativas adoptadas en favor de Palestina durante sus cinco años como presidente y los intentos de Francia, bajo su mandato, por convencer a sus socios de la importancia que tendría la creación de un estado palestino.

Se refirió tanbién a la conferencia internacional celebrada en París, sobre Israel y Palestina, organizada el pasado mes enero, así como el hecho de que Francia votó en diciembre de 2015 por la resolución de la ONU 2334, que condena los asentamientos israelíes.

La negativa final del todavía presidente, para defender los legítimos derechos de una Palestina libre y soberana, dejan clara la baja estofa del mandatario más impopular de Francia desde los tiempos del mariscal Petain.


Denuncian que proveedores inflan precios de alimentos que abastecen a los campamentos donde residen los miembros de las FARC-EP en las Zonas Veredales.

Ante el señalamiento de estas irregularidades y abusos, el gobierno colombiano argumenta que, dada la premura en el traslado a esos lugares específicos destinados a acoger a los/as ex guerrilleros/as, las licitaciones no se hicieron como habitualmente se llevan a cabo y los proveedores hacen negocio.


Pocas semanas antes de su muerte, la legendaria intérprete cubana Celia Cruz aconsejó al cantautor cubano Raúl Paz “que no se metiera nunca en política” y, aunque Paz ha hecho su carrera fuera de la isla, se considera “profundamente cubano” y defensor de “la Cuba moderna”.

¿Con qué prejuicios se ha topado a lo largo de su carrera musical? ¿Por qué para un artista nunca es una suerte abandonar su país de origen? ¿Cuál debe ser el papel principal de un artista? Las respuestas, en boca de Raúl.

 


El Festival de Documentales en Cerdeña clausuró su certámen después de cinco días consecutivos, en los que las películas palestinas, entre ellas algunas producciones de Al Mayadeen, fueron ganadoras de la mayor parte de los premios entre todas las demás producciones participantes.


La idea de ‘una Europa a varias velocidades’, término con el que los líderes de Alemania, Francia, Italia y España buscan superar el Brexit para acelerar la integración de los miembros más desarrollados de la UE, genera todo tipo de discrepancias, sobre todo entre los países de Europa Oriental, Polonia y la República Checa.

Esta iniciativa también figura en el denominado Libro Blanco del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que propone una serie de cinco escenarios.



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