Dado que la Semana Santa no tiene ningún arraigo en EEUU, los partidarios de Trump organizaron sus propios actos “pasionales” en la Universidad de Berkeley (California), como una marcha a la que llamaron “Día de los Patriotas“, que se topó ese mismo día con otra similar, aunque apoyada por grupos antifascistas, bautizada como “Marcha Tributaria”.

Cuando ambos bandos coincidieron, comenzaron las provocaciones y la pelea no se hizo esperar. Como decimos por estos pagos, “llovieron las hostias” entre los partidarios del presidente y los grupos antifascistas y antiracistas, que dejaron un saldo de más de cuarenta heridos y treinta detenidos.

Es una pena que no se produzca una nueva guerra civil en aquel imperio. Habrá que animarles.

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