Más de 50.000 miembros de la policía y del cuerpo de gendarmes se desplegarán en Francia, apoyados por otros miles de uniformados procedentes del Ejército, para vigilar el desarrollo electoral.

LA DEMOCRACIA OCCIDENTAL HA CONSEGUIDO, FINANCIANDO EL TERRORISMO Y LOS ATENTADOS DE FALSA BANDERA, QUE LA SOCIEDAD VIVA ENTRE EL MIEDO Y EL CONFORMISMO, CONDICIONES IDEALES PARA QUE SIGAN GOBERNANDO LOS MISMOS DE SIEMPRE

Según el gobierno de Hollande, la medida se ha diseñado “para garantizar la seguridad ciudadana durante las elecciones presidenciales“, en palabras del ministro del Interior, Matthias Fekl, en una entrevista publicada ayer en el diario “Le Journal du Dimanche”.

“La amenaza terrorista es permanente y de alto nivel – asegura el funcionario -, como lo demuestra el aumento de los casos recientes ocurridos en Londres (cinco muertos y cincuenta heridos el 22 de marzo), en Estocolmo (cuatro muertos y quince heridos el 7 de abril) y en otros lugares”.

Fekl informó de que en el mes de Marzo hubo una veintena de detenciones de elementos sospechosos, que preparaban actos terroristas.

Recordemos que en Francia sigue vigente el estado de excepción (de alarma o emergencia), desde los atentados yihadistas del mes de noviembre el año 2015.

Esos miles de policías y militares aseguran que no se produzcan graves altercados de grupos extremistas de todo tipo“, dijo el ministro.

El ingente número de personal armado se desplegará tanto el próximo domingo 23 de Abril, como en la casi inevitable segunda ronda electoral del 7 de Mayo, dado que ninguno de los candidatos obtendría en el primer escrutinio, según todos los sondeos, más del 50% de los votos.

La Constitución francesa de 1958 dispone que, en caso de que ninguno de los aspirantes a la presidencia obtuviera mayoría absoluta en el primer escrutinio, se celebraría un segundo turno de elección, en el que solo podrán participar los dos candidatos que hayan obtenido el mayor número de votos en la primera vuelta.

De ahí, la convicción de los medios periodísticos y expertos de que si ese tándem de vencedores lo formaran Macron y Le Pen, en la segunda vuelta la mayoría de los votantes se decantaría por el primero, en detrimento de la candidata del Frente Nacional.

Resulta obvio señalar que la práctica totalidad de los medios públicos y privados del país, llevan criminalizando desde hace meses a Marine Le Pen y Jean-Luc Melenchon, para evitar que gobierne un líder político que aboga por la salida de Francia de la Unión Europea y abandonar la moneda única.

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