El Papa Francisco ha rehusado opinar sobre los dos candidatos a la presidencia de Francia, limitándose a decir que lo único que sabe es que uno de ellos representa a la derecha radical, en referencia a Marine Le Pen, manifestando su completo desconocimiento sobre Emmanuel Macron, del que confesó “no tener ni idea de dónde había salido”.

LOS REPORTEROS FRANCESES BUSCAN APOYOS SUBLIMINALES O DESCARADOS PARA EL CANDIDATO EMMANUEL MACRON, LLEGANDO A PEDIRLE A LA MÁXIMA AUTORIDAD DE LA IGLESIA CATÓLICA QUE SE “MOJARA” EN EL TEMA

«Voy a decirlo francamente: no entiendo nada de la política interna francesa», afirmó el pontífice mientras regresaba en avión desde Egipto a Roma, cuando se le preguntó sobre “la tentación” de los católicos franceses de votar a Le Pen.

«Tuve buenas relaciones incluso con el ex presidente Hollande. Cuando tenía algún problema hablábamos sobre él”, agregó el que fuera cardenal Bergoglio, probablemente en referencia al debate sobre el matrimonio homosexual, muy criticado por la población católica, o el rechazo del Vaticano por el nombramiento de un embajador gay ante la Santa Sede, que posteriormente fue sustituido por orden de Hollande.

«Desconozco la trayectoria de los dos candidatos. Sólo sé que ella representa a la derecha radical, pero del otro no se de dónde vino ni de qué partido salió, así que no puedo opinar“, añadió el Papa entre risas, sin pronunciar siquiera el nombre de cualquiera de los dos aspirantes al Elíseo.

Sin embargo, esa discrección no fue lo que destacó al Papa cuando se le preguntó por los dos aspirantes a la presidencia de los EE.UU.

En efecto, durante la campaña republicana para elegir al candidato a la presidencia, que meses más tarde se enfrentaría a Hillary Clinton, el Papa no se cortó ni un pelo, como decimos en España y soltó esta frase: “Una persona que quiere construir muros y no puentes no es cristiana“, lo que provocó una airada reacción del magnate, tachando de vergonzoso que un líder religioso “pusiera en duda la fe de una persona como él”.

Hace unas semanas, el presidente Trump, que acudirá en el mes de Mayo a Italia con motivo de la cumbre del G7, que tendrá lugar en Taormina (Sicilia), aludió a la posibilidad de visitar al Pontífice durante su estancia en la patria chica de la Mafia.

Enterado de tal habladuría, el Papa Francisco comentó: “Tengo tiempo para todos los jefes de estado que soliciten una audiencia conmigo”, aunque precisó no haber sido informado oficialmente de la visita del presidente más impopular de los EE.UU. de Norteamérica.

Por mi parte, estoy seguro de que el Papa ofrecerá sus bendiciones al rubio empresario, porque darle una hostia no sería muy cristiano.

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