Transcurridos diez meses desde que la decisión de millones de británicos de separarse de la Unión Europea, que se concretará en un lapso de dos años, los ecos y efectos de esta decisión rebasan el terreno de las urnas, como lo reflejan los rumores y especulaciones sobre el riesgo de conflicto político entre España y Gran Bretaña en torno a al peñón de Gibraltar, que abandonaría automáticamente la UE junto con el Reino Unido.

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