La primera ministra británica Theresa May acusó a los dirigentes y funcionarios de la Unión Europea ​​de tratar de interferir en las elecciones generales británicas, filtrando parte del contenido de sus debates sobre el Brexit.

NO SON LOS RUSOS QUIENES INTERFIEREN EN ELECCIONES DE OTROS PAÍSES, MÁS BIEN, AQUELLOS QUE ACUSAN A MOSCÚ SON LOS MÁS EXPERTOS EN COMETER TODA CLASE DE INJERENCIAS EN COMICIOS AJENOS

“Algunas personas en Bruselas no quieren un final feliz de las negociaciones, quieren que la salida del Reino Unido de la UE no sea un éxito” afirmó May frente a su residencia de Downing Street 10, después de amenazar la víspera ser “muy dura en las negociaciones con la UE”.

“La posición de Gran Bretaña en Europa ha sido distorsionada por la prensa continental, lamentó la premier, agregando a renglón seguido: “La Comisión Europea ha endurecido su postura en esos acuerdos. Los políticos y funcionarios europeos han amenazado al Reino Unido”.

Todas estas acciones desagradables y no amistosas han sido programadas deliberadamente, con el propósito de interferir en el resultado de las elecciones [parlamentarias] que tendrá lugar el 8 de junio“, aseguró la primera ministra, que no dudó en acusar a líderes y funcionarios de la UE de intentar influir en la intención de voto de la ciudadanía británica.

La afirmación de Theresa May coincide con las llamadas realizadas por determinadas personalidades europeas para “frenar al populismo nacionalista” en Francia, pidiendo indirectamente el voto para Macron.

Las palabras de Theresa son también una respuesta a las declaraciones del presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, al diario alemán “Frankfurter Allgemeine Zeitung”, el pasado 30 de abril, en las que dijo que “la primera ministra del Reino Unido vive en otra galaxia“, refiriéndose a las demandas de May en las negociaciones sobre el Brexit.

La acusación se produce pocas horas después de que May visitara a la Reina Isabel II, para anunciarle oficialmente la disolución de la Cámara de los Comunes, como obliga la Constitución del Reino Unido cuando se ha aprobado la celebración de elecciones parlamentarias anticipadas, que tendrán lugar el próximo 8 de junio.

Theresa May logró que los comicios se adelantaran, con el fin de reforzar su mayoría en el Parlamento, lo que le permitirá tener manos libres para negociar el Brexit como su partido desea, aunque los laboristas están de acuerdo con esa política de ruptura.

Anuncios