El partido conservador ha obtenido una victoria aplastante en las elecciones locales del Reino Unido, celebradas el viernes 5 de mayo, lo que sin duda es un buen augurio para la primera ministra Theresa May, de cara a las legislativas del próximo 8 de junio en las que reforzará su poder para encarar las negociaciones del Brexit.

PARA THERESA MAY, LAS ELECCIONES LOCALES SON LA ANTESALA DE LA ROTUNDA VICTORIA QUE ESPERA EL 8 DE JUNIO EN LAS LEGISLATIVAS

En líneas generales, el resto de los colectivos fueron castigados por los votantes. Tanto el Labour Party, como los nacionalistas de la UKIP fueron los grandes perdedores, aunque en menor medida el colectivo liberal-democrático.

Este 5 de mayo, el partido conservador logra 1.900 escaños en ayuntamientos, con una ganancia de 558 en comparación con las elecciones anteriores.

“Es alentador’, dijo Theresa May, añadiendo que habría que mantener la calma y la prudencia sobre el triunfo, animando a trabajar para copar el Parlamento en las legislativas anticipadas que tendrán lugar el 8 de junio.

LAS ELECCIONES LOCALES, HABITUALMENTE CÓMODAS PARA LOS LABORISTAS, HAN DEFRAUDADO LAS EXPECTATIVAS DE JEREMY CORBYN

El partido laborista, que lidera el socialista Jeremy Corbyn, principal partido de oposición, sufrió sin embargo un importante revés con una pérdida de 320 asientos, aunque mantuvo 9 ayuntamientos.

Un fracaso que pone más presión al líder laborista, quien reconoció que su partido había perdido demasiados escaños y llamó a la militancia para movilizarse ante los próximos comicios.

Corbyn se consolaba con con el éxito obtenido por Steve Rotheram, que gana la alcaldía de Liverpool y de Andy Burnham, en Manchester, dos capitales regidas hasta ahora por los conservadores.

La caída de la UKIP

El triunfo conservador no podría explicarse sin el batacazo del partido UKIP, que pierde nada menos que 114 asientos en los consejos locales.

Su líder actual, Paul Nuttall ha sido descrito, con el sarcasmo habitual de los británicos, como una “víctima de su propio éxito”, mientras los militantes aseguran que Nigel Farage no debió dejar nunca el liderazgo del partido.

La UKIP ha pagado un alto precio para ver el Reino Unido salir de la UE, pero lo han cobrado los conservadores que aprovecharon el Brexit como una causa patriótica“, se quejaba Nutall.

Los resultados también son difíciles para los liberal-democráticos, que siguen intentando cubrir un espectro centrista y convertirse en la tercera alternativa de gobierno.

Pero el pueblo británico prefiere las líneas duras y  los demócratas liberales perdieron 37 escaños. Su líder Tim Farron, sin embargo, parece decidido a evitar “la coronación” de Theresa May en las legislativas. Una empresa harto difícil.

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