Alain de Benoist* define al ganador de las elecciones en Francia: “La morfo-psicología ya nos dice que Emmanuel Macron es una pequeña cosa temperamental, manipulable e incapaz de decisión“.

LAS CRISIS ECONÓMICAS GENERARON OTRAS GRIETAS IDEOLÓGICAS EN LA DERECHA Y LA IZQUIERDA, Y AMBOS CALIFICATIVOS HAN SALTADO HECHOS AÑICOS, PROVOCANDO QUE PERSONAJES CONSERVADORES EN LO CULTURAL SE ADHIERAN A TEORÍAS MARXISTAS (En la imagen, De Benoist, a la derecha)

Y añade: “Dicen que es un algoritmo, una imagen de síntesis, un multimillonario de las telecomunicaciones, un flautista programado para engañar a quienes no ven más allá de la punta de la nariz”.

Es el candidato de la casta, el candidato de los dominantes y de los poderosos. Es un liberal-libertario que concibe Francia como una “star- up” y sueña solo con la abolición de las fronteras y de los límites, de las historias y las filiaciones“.

“Es el hombre de la mundialización, el hombre de los flujos migratorios, el hombre de la precariedad universal”.

“Es el jefe de filas de los “progres”, en contraposición a los que ya no creen en el progreso, porque han constatado que éste ya no mejora, sino más bien al contrario, se ensombrece cotidianamente”.

“En el pasado, los círculos de negocios apoyaban al candidato que estimaban como el más apto para defender sus intereses (Alain Juppé a principios de la campaña).”

“Esta vez, encontraron más fácil presentar uno ellos mismos. Aude Lancelin no tiene la culpa, en este sentido, de hablar de “golpe CAC 40″*(2)

https://www.geopolitica.ru/es/article/alain-de-benoist-emmanuel-macron-es-una-pequena-cosa-temperamental-manipulable-e-incapaz-de

NOTAS.- (1) En las obras de De Benoist se ataca y crítica el fenómeno de la globalización, la inmigración descontrolada y el neoliberalismo, considerándolos como contraproducentes con el concepto de Estado-Nación.

Se muestra esperanzado en que, dentro de los límites de la democracia, las consecuencias negativas de éstos fenómenos generen un intenso debate social que acabe reflejándose en el mismo sistema.

Se adhiere a la teoría del pensador marxista Antonio Gramsci de que “antes de producirse un cambio político, es necesario conseguir la hegemonía cultural”, es decir, lograr que las ideas a implantar sean aceptadas por los ciudadanos.

Por este motivo, Alain de Benoist se centra en el trabajo cultural más que en el político, influyendo en personalidades de la talla de Ernst Jünger, Jean Braudillard, Helmut Schelsky y Konrad Lorenz.

(2)Índice bursátil francés según la capitalización de los 40 valores más significativos de entre las 100 mayores empresas negociadas en la Bolsa de París

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