LO INSÓLITO ES QUE SE PERMITA A UN DEFENSOR DEL GENOCIDIO PERPETRADO EN YUGOSLAVIA, DISERTAR EN UN PAÍS MASACRADO POR LA OTAN 

El filósofo, que llegó a la capital de Serbia para presentar su panfleto “Peshmerga”, fue el blanco de una tarta de crema lanzada por un militante comunista, que denunciaba así el apoyo del sionista a la campaña de bombardeos de la OTAN contra Yugoslavia en 1999.

Sin embargo, tal vez agradeciendo que en lugar de un pastel no le hubiera caído encima un objeto o regalo más contundente, el filósofo que apoyó el terrorismo en Libia y Siria no quiso limpiarse y siguió disertando mientras sonaban los gritos de “¡Vete, desaparece de Belgrado¡“.

Las imágenes de la escena fueron difundidas por la Radio Televisión de Serbia.

Como me ha encantado el video aquí dejo otro, tomado desde un lado opuesto al anterior.

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