SNOWDEN YA ADVERTÍA HACE UNOS AÑOS SOBRE LA POSIBILIDAD DE QUE LAS TÁCTICAS DE ESPIONAJE DE LA N.S.A FUERAN UTILIZADAS POR “OTROS DELINCUENTES”

Hace un par de años, el analista estadounidense y refugiado político Edward Snowden, aseguró que la National Security Agency (NSA) había espiado a millones de ciudadanos, empresas y gobiernos de todo el mundo, a través de determinados programas instalados en grandes compañías de Internet (o por medio de electrodomésticos, como una TV de plasma dotada de wifi), pero avisaba sobre la posibilidad de que esas mismas “armas” pudieran ser utilizadas por bandas organizadas y delincuentes informáticos.

CHEMA ALONSO PARECE DECIR. “OIGAN, LAS QUEJAS A LA N.S.A.”

La advertencia no fue tomada en consideración, dando a entender que el personal de la NSA ostentaba conocimientos y estrategias muy superiores a las de los habituales hackers que trabajan en grupo o en solitario. Craso error.

La compañía española Telefónica (Movistar) contrató hace justamente un año (Mayo de 2016)  a uno de esos expertos anónimos como “chief data officer” de la empresa. Chema Alonso, que así se llama el elegido, se responsabilizaría de la estrategia global de seguridad informática del grupo a través de la unidad Global Security.

No ha sido muy afortunado el debut de Alonso, que tras 365 días desde su compromiso laboral, se ha topado con el virus Wanna Cry, que ha afectado gravemente a Telefónica, aunque a esa Camorra le sobren los dividendos para pagar el rescate que se les exige.

En el argot popular, desde los tiempos de Felipe V, suele decirse: “Las quejas, al maestro armero”. Pero creo que es el momento de trocar el aserto: “Las quejas, a la NSA”.

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