El espectáculo fue deplorable. Durante largas horas, la mayor parte de los comentaristas políticos compitieron en la utilización de superlativos para describir el acto oficial del nombramiento de Emmanuel Macron como presidente de la República francesa.

EL PRÍNCIPE MACRON AGUARDA EN SU TRONO LAS ELECCIONES LEGISLATIVAS DE JUNIO

Monárquica, ridícula, teatral, festivalera, fueron algunos de los calificativos con los que se tildó el traspaso de poderes entre Hollande y el ex banquero.

La mayor  parte de las cadenas de TV occidentales obviaron las protestas que se produjeron en varias capitales francesas, en las que la policía actuó de forma rotunda, pero dedicaron una amplia cobertura al paseo de Macron por los Campos Elíseos, donde miles de unif0rmados impidieron el paso a quienes manifestaban su rechazo contra el nuevo mandatario.

La TV pública y privada parecían haber entrado en un estado de éxtasis cinematográfico, tratando de magnificar lo mediocre.

Desde France 2  la RTL, France 24 y BFM TV, dejando a un lado la obligada neutralidad que debe presidir un medio informativo, dieron rienda suelta a las fantasías teatrales más pretenciosas, acompañando la transmisión con exagerados elogios fuera de lugar y comentarios que exasperaron a los internautas.

El resultado fue una avalancha de tuits en los que miles de personas desplegaron sus burlas e ironías sobre lo que alguien bautizó como “la toma de posesión más napoleónica y monárquica de un presidente republicano”.

Otros usuarios reseñaban el ridículo de los comentaristas que cubrían el acto, comparando la transmisión con la crónica de una boda de la alta burguesía.

No faltó quien señaló la repelente pleitesía de los/as cronistas: “Parece que se han echado en los brazos de Macron”; “En dos minutos han usado más elogios que cuando canta Celine Dion“; “Yo creía que estaba viendo la coronación de un príncipe“, apuntaba otro.

Nathalie Saint-Cricq, jefa de los servicios informativos de France-2 fatigaba a la audiencia repitiendo frases en las que destacaba el “enorme trabajo realizado por Macron“, en alusión a unos momentos en los que el ex asesor de Hollande parecía que iba a desmayarse.

De lo que no cupo duda es que Macron, hasta el próximo 11 de Junio, primera ronda de las elecciones legislativas, será el protagonista favorito de todas las plataformas de TV. Y los programas informativos serán capítulos de una serie romántica con tonos épicos.

Más que un político, Macron es el ganador de un concurso de cantantes noveles, al que hay que seguir promocionando y en su día, coronar como emperador.

Otro partido que quiere ser político, siendo mediático, “La República en Marcha”, debe copar la mitad de la Asamblea Nacional en las elecciones del 11 y 18 de Junio, para afrontar cinco años de gobierno con cierta comodidad.

Y los medios están del lado de la banca.

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