En su visita a Arabia Saudita, el presidente de Estados Unidos pronunció un discurso ante representantes de cincuenta países musulmanes, entre ellos 37 jefes de Estado y de Gobierno, en el que pidió el aislamiento de Irán.

DONALD TRUMP ESTÁ DEJANDO PEQUEÑA A HILLARY CLINTON DENUNCIANDO A IRÁN POR TERRORISMO, EN EL PAÍS QUE FINANCIA Y ARMA AL ISIS Y ANIMANDO A LA CONFRONTACIÓN

En su intervención, Donald Trump atacó violentamente a Irán acusando al gobierno persa de ‘apoyar el terrorismo’, lo que hizo las delicias de las dictaduras y (monarquías) suníes del Golfo, incluyendo Arabia Saudita, que temen la influencia de su gran rival chiíta.

Hasta que el régimen iraní no muestre su voluntad de convertirse en un país amigo de la paz, todas las naciones con sentido de responsabilidad, deben trabajar para aislarlo“, dijo el presidente de Estados Unidos, dando un nuevo paso agresivo hacia Teherán.

Continuando en el mismo tono, acusó a la República Islámica de animar el fuego de la lucha sectaria y el terrorismo, culpable de la inestabilidad en la región.

Irán “punta de lanza del terrorismo global”.

Las palabras del presidente brillaban en los ojos y la sonrisa cómplice de Salmán, el monarca asesino de Arabia Saudita, que aplaudió entusiasmado cuando Trump calificó a Irán, con un descaro rayano en la paranoia más delirante, como “la punta de lanza del terrorismo global”.

Para colmo de cinismo, el sátrapa saudita se dirigió al presidente confirmando que “Arabia Saudita está decidida a eliminar al Estado Islámico” y que la nación que rige iba a luchar contra todas las organizaciones terroristas, independientemente de su religión, fe o ideología, pero teniendo a Irán como el principal objetivo en el punto de mira.

Item más, Salmán añadió que “El régimen iraní apoya a grupos terroristas y movimientos como Hezbolá [grupo chiíta libanés], el Huzis [rebeldes chiítas yemeníes] el Daesh, Al Qaeda y otros”, olvidando voluntariamente que el ISIS y Al Qaeda son grupos terroristas sunitas.

Donald Trump lanza un mensaje de amor

El presidente de Estados Unidos, elevando los ojos al cielo y suavizando el tono, aseguró que su mensaje era una carta de “amistad, esperanza y amor” hacia todas las religiones y en especial al Islam, haciendo hincapié en el simbolismo de su viaje – su primera salida de EEUU como presidente – al corazón del mundo musulmán.

Hacia el final del speech, instó a los países musulmanes a no ofrecer refugio a los terroristas y anunció un acuerdo con los países del Golfo, para “luchar contra la financiación del terrorismo“. (Pueden seguir riendo)

No satisfecho con esa sarta de mentiras y manipulaciones, el presidente estadounidense pidió a los representantes de las naciones musulmanas presentes en el acto, a luchar con determinación contra el extremismo islámico, ya que el combate contra el terrorismo “es una batalla entre el bien y el mal”. (Más carcajadas)

“Los líderes religiosos tienen que decir con gran claridad, que si se elige el camino del terrorismo, su vida estará vacía, su vida será breve”, enfatizó el mandatario yanqui.

Y la guinda del pastel la colocó cuando soltó: “Algunas naciones se han salvado del terrorismo, pero nosotros sufrimos las atrocidades del 11 de septiembre, aunque no olvidamos a las víctimas de Europa, África o Asia, y lloramos porque el 95% de esas muertes son de personas musulmanas”.

Telón y fin del espectáculo.

Anuncios