Edouard Philippe, primer ministro francés, confirmó el pasado viernes que llevará a cabo, sin más demora, su reforma del Código de Trabajo.

EL PRESIDENTE MACRON Y SU PREMIER QUIEREN APLICAR UNA REFORMA AÚN MÁS DURA QUE EL PROPIO CÓDIGO LABORAL APROBADO POR HOLLANDE, INSPIRADA EN LAS NORMAS QUE DICTÓ EL PP DE MARIANO RAJOY

En una entrevista al semanario “Le Journal du Dimanche”, Philippe aseguraba que en breve iniciará conversaciones con los interlocutores sociales y sindicales,  pero subrayó el carácter “urgente” de la medida para comenzar “la transformación del país“.

A pocos ciudadanos/as escapa el verdadero significado de esa reforma, que dejará al país con un índice de paro jamás visto en Francia hasta la llegada de François Hollande a la presidencia de la República.

EmmanuelMacron y su primer ministro se han propuesto implantar en su patria un escenario laboral similar al que se vive en España.

Aunque el primer ministro no se aventuró a dar una fecha aproximada de la puesta en marcha de la citada reforma, sí confirmó su deseo en poder aplicarla en el mínimo plazo de tiempo posible, tras la celebración de las elecciones legislativas.

Este proyecto insignia del nuevo ejecutivo galo tiene como objetivo profundizar otra norma ya vigente, conocida como “Ley El Khomri“, que la ministra de Trabajo así apellidada (Miriam) redactó con su equipo y que provocó un general rechazo en la sociedad.

El nuevo jefe de gobierno cree que esa revisión del Código Laboral será “el mayor y más poderoso avance en la relación empresa-trabajadores y asegura que no tendrá obstáculos para superar las demandas de los interlocutores sociales y de la futura Asamblea Nacional.

“Las discusiones, debates y negociaciones no frenarán ni retrasarán la puesta en marcha de la normativa e hizo hincapié en que cuanto más rápidamente se apruebe, será mejor para todos”, afirmó Philippe.

No podemos esperar dos años para instaurar este proyecto“, señaló con cierta contundencia el inquilino del Hôtel de Matignon (residencia parisina del premier), mientras que un sector de la prensa francesa señala que ni Sarkozy se habría atrevido a presentar un texto tan “neoliberal”.

El pasado 18 de mayo, el primer ministro se puso en contacto con los principales sindicatos y otros colectivos autónomos de defensa de los derechos laborales, asegurándoles que la reforma contempla el diálogo social como actor imprescindible.

Sin embargo, el Código Laboral y su revisión “macrónica” plantea que los empresarios ganen en flexibilidad a la hora de las rescisiones de contrato y puedan reducir los costes laborales. Además permitiría el despido si la empresa prevé que no va a obtener las ganancias esperadas.

Y un dato que debe “enorgullecer” a los votantes de la derecha española: esa reforma de la Ley El Kohmri, se inspira en la misma que aprobó el PP en España, partido experto en recortes y rebajas de toda índole.

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