En el marco del Foro Económico de Leningrado, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha afirmado ante directores de medios internacionales que Moscú no se quedará de brazos cruzados y que reaccionará “de manera adecuada” al acercamiento de las bases de la OTAN a sus fronteras occidentales, y al aumento de sus contingentes.

Asimismo, el mandatario ruso se ha mostrado “muy preocupado” ante el despliegue de los sistemas de defensa antimisiles de EE.UU., que, según él, “rompe el equilibrio estratégico en el mundo”.

“Sin embargo, el mundo guarda silencio, como si no pasara nada”, se ha lamentado el presidente ruso.

Según Putin, “nadie está haciendo caso” a Moscú sobre este problema, o bien “no se difunde” el mensaje ruso, con lo que, la comunidad mundial “vive sin ser consciente” de un proceso “muy alarmante”.

 

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