El alcalde de Londres, Sadiq Khan emitió un comunicado, vía Twitter, en el cual condena los hechos violentos que se registraron este sábado en Londres, asegurando que no hay justificación para estos actos terroristas.

Recordamos que este munícipe, hace solo unas semanas,  declaraba en una charla con el diario “The Independent” que  “el terrorismo forma parte de la vida en las grandes urbes“.

Las reacciones en las redes sociales fueron inmediatas, pero tras el atentado acaecido en la ciudad del Tàmesis, han vuelto a dispararse.

Personalmente opino que esta clase de declaraciones de condena son mera pose política, sin ninguna importancia, típicas de personalidades que quieren permanecer en su cargo, porque no van acompañadas de otras condenas más necesarias, como la que afecta a los gobiernos que apoyan y sostienen el terrorismo en Oriente Medio y apoyan los crímenes de la OTAN.

La respuesta policial a los atentados en Manchester y Londres han reportado a la primera ministra Theresa May un pequeño repunte en las encuestas, que señalaban el alza de los laboristas ante las próximas elecciones parlamentarias.

No hace falta recordar que el ex presiente francés Hollande y su primer ministro Valls, elevaron sus cotas de popularidad tras los atentados de París y Niza.

Las matanzas “yihadistas”, como a George W.Bush el 11-S las de Al Qaeda, refuerzan el poder de los mandatarios, ante el miedo que generan sucesos como el de la Sala Bataclán o el Manchester Arena.

Después de estas típicas e inútiles condenas, las armas siguen llegando a los grupos terroristas desde Francia, España, Italia, EE.UU., Reino Unido o Alemania. ¿Por qué no se impide?

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