La piedra angular de estas elecciones es la abstención. Si a las 12 de la mañana la participación no llegaba al 20% (unos 9 millones de votantes), teniendo en cuenta que solo quedan 6 horas para que cierren los colegios y que es domingo, podría suceder que no llegara a votar ni el 65 por ciento del electorado, cuyo total es de 47 millones, lo que significaría que más de 18 millones de ciudadanos no habrían participado en la jornada electoral.

La “democracia” casi siempre demuestra que el partido ganador es el abstencionista.

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