El presidente de EEUU, Donald Trump, prometió que su Gobierno “logrará pronto” una “Cuba libre”, al iniciar su discurso en Miami (sudeste) en el que tiene previsto anunciar una serie de cambios a las políticas de Washington hacia la isla caribeña.

LA COMUNIDAD NEOFASCISTA CUBANOAMERICANA DE MIAMI SE FROTA LAS MANOS, IMAGINANDO QUE CUBA VOLVERÁ A SER PATRIMONIO DE LA MAFIA ESTADOUNIDENSE. TRUMP IGNORA VOLUNTARIAMENTE QUE EL PUEBLO CUBANO ES LIBRE Y SOBERANO DESDE EL 1º DE ENERO DE 1959

Una Cuba libre es lo que pronto lograremos“, afirmó el jefe de Estado.

Sin duda, el millonario se refiere a conseguir que la policía pueda asesinar DIARIAMENTE a 8 ciudadanos afroamericanos, vetar el acceso a la sanidad pública a la población, derogar las leyes que permiten entrar a miles de jóvenes en escuelas y universidades de forma gratuita, suprimir la financiación por parte del estado del gas, el agua y la electricidad, etc. etc. Una “libertad” de mercado para aprisionar a la ciudadanía.

Trump, afirmó que su Gobierno tiene la obligación de garantizar “la libertad” en todo el continente americano, y mencionó en particular a Cuba y Venezuela.

En pocas palabras, interferir en la política interna de ambas naciones y en la República Bolivariana, apoyar, como en Siria, a los colectivos terroristas que asolan las calles de varias ciudades venezolanas.

Es deber de EEUU asegurar que tengamos libertad en nuestro hemisferio, sea en Cuba o en Venezuela“, señaló en un discurso en Miami (sudeste) donde anunció nuevas políticas de Washington hacia la isla caribeña. Ese deber ha supuesto el genocidio de millones de inocentes en todo el mundo.

LAS BRAVATAS DE TRUMP FORMAN PARTE DE LA IDIOSINCRASIA ESTADOUNIDENSE. LO SUYO, COMO CANTABA “LA LUPE” ES PURO TEATRO

No satisfecho con ello, acusó al Gobierno cubano de propagar la violencia en el continente americano, y advirtió que “esos días terminaron“.

Las agresiones, por el momento verbales, del presidente Trump hacia Cuba, reafirman que el bloqueo continuará, además de prohibir los viajes de la población estadounidense a la isla.

La nueva política hacia Cuba fomentará que las compañías del Imperio hagan negocios con empresarios privados de la isla, que no estén conectados con el Gobierno, afirma la Casa Blanca.

Los cambios del presidente Trump en la política van a alentar el comercio estadounidense con empresas cubanas libres y a presionar al Gobierno para que permita al pueblo Cubano expandir su sector privado“, indicó el comunicado.

Estas medidas representan un revés al histórico proceso de acercamiento entre los dos países, iniciado en 2014 por el entonces presidente estadounidense Barack Obama (2009-2017) y su par cubano Raúl Castro, que incluyó la reapertura de las respectivas embajadas en Washington y La Habana.

Desde entonces, EEUU y Cuba firmaron más de 20 acuerdos sobre temas económicos, migratorios, de seguridad marítima y de protección ambiental.

Trump parece dispuesto a incumplir todos ellos.

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