Tan sólo un 35.33% de los franceses registrados como votantes habían acudido a las urnas, hoy 18 de junio, hasta las 17 h. Si la tendencia continúa, el porcentaje de abstención habrá sido el mayor bajo la Quinta República.

¿QUÉ LEGITIMIDAD DEMOCRÁTICA PUEDE OSTENTAR UNA ASAMBLEA EN LA QUE LA MAYORÍA ABSOLUTA LA DETENTA UN PARTIDO AL QUE SÓLO HA VOTADO EL 15% DEL ELECTORADO?

¿Vamos hacia un nuevo récord de abstención?

Según el Ministerio del Interior, citado por AFP, la tasa es aún menor que en la segunda vuelta de las elecciones parlamentarias en 2012, que fue del 46.42%. En 2007, se situó en el 49,58%, y en 2002, en el 46.83%.

También se ha reducido en comparación con la primera ronda del 11 de junio a esa misma hora, cuando solo votó el 40.75% de los ciudadanos/as inscritos.

Es en el departamento de Seine-Saint-Denis donde más del 78% de la población se negó a acudir a los centros electorales.

Si la tendencia continúa, el gobierno que surja de las elecciones debería analizar con rigor y seriedad el desastre “democrático” que atraviesa Francia, en lo que atañe a las elecciones parlamentarias.

Este 18 de junio, según empresas de sondeos, como Ipsos-Steria, Sopra, Elabe y otras, anuncian que además de una abrumadora mayoría de escaños para el partido artificial creado por Macron, el desinterés de la ciudadanía ante los comicios llegará al 57% del electorado.

Anuncios