Los expertos neoliberales no consideran que la República Popular Democrática pueda ostentar la categoría de nación próspera, económicamente hablando… pero trabajan para que no alcance ese grado.

EL METRO DE PYONGYANG ES OTRO DE LOS TESOROS SUBTERRÁNEOS DE LA RPDC. UN DERECHO SOCIAL DE UNA CALIDAD QUE EE.UU., FRANCIA O ESPAÑA JAMÁS OFRECERÁN A SUS CIUDADANOS

Sin embargo, lo que lo hace verdaderamente rico al país son los recursos subterráneos que posee, afirma la cadena rusa VestiFinance, además del incomparable servicio de Metro que disfruta la población de Pyongyang.

El medio ruso asegura que el país norcoreano tiene enormes reservas de minerales, entre las que destacan el hierro, oro, zinc, cobre, piedra caliza, molibdeno y grafito — hasta un total de 200 clases y tipos.

“El valor estimado de tales recursos varía considerablemente. Durante muchos años, se caracterizaba por ser un secreto de estado, aunque según estimaciones de una empresa minera de Corea del Sur, la tasación total podría alcanzar los 10 billones de dólares”, señala la cadena.

El sector minero figura entre las prioridades de la RPDC desde 1970. Hasta la década de 1990, las extracciones iban creciendo y luego empezaron a decrecer. En 2012 existían unas 700 minas, muchas de las cuales no funcionaban con la eficacia necesaria.

“El país carece de equipamiento, experiencia y una infraestructura básica que impide acceder a unos tesoros que están esperando bajo bajo tierra”, indican los geólogos.

Se recuerda que la extracción por parte de empresas privadas es ilegal. Sin embargo, hoy día alcanzan un 14% de la economía, siendo China el principal consumidor.

En particular, la RPDC exporta miles de toneladas de carbón y solo en 2015, sus importaciones a China ayudaron al país a obtener aproximadamente 1.000 millones de dólares.

Sin embargo, la demanda mundial de carbón se redujo por el creciente uso del gas natural y los recursos energéticos renovables. Además, de acuerdo con las sanciones de la ONU, Beijing comenzó a reducir las importaciones norcoreanas a principios de este año.

La situación se agravó aún a finales de 2016, cuando la ONU aprobó una nueva resolución que limita las exportaciones de carbón y prohíbe que el país comercie con sus reservas de níquel, cobre, zinc y plata. Después le siguió el veto a la exportación de oro, vanadio, titanio y metales raros.

No obstante, los países del entorno se interesan mucho por estos recursos minerales. Entre ellos figuran no solo China sino también Corea del Sur, EE.UU. y Rusia, por ejemplo.

Por ello, Washington apoya militarmente a Seúl, acariciando la idea de unir de ese modo a los dos países y explotar comercialmente tales recursos que representarían cientos de miles de millones de dólares.

El asedio comercial y la estrategia de aislamiento llegan a extremos muy delicados, sobre todo cuando el Ministerio de Infraestructura y transporte de Corea del Sur invitó a varias empresas foráneas, el pasado mes de mayo, a presentar posibles proyectos para instalarse en la RPDC.

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